Honduras
La sociedad civil se sumó a la petición de una reforma de la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas en la parte que corresponde a la representación de mesas electorales y al escrutinio, con la idea de evitar un nuevo manoseo de resultados por parte de políticos rurales que conformaron las comisiones departamentales y municipales.
Representantes de la Federación de Organizaciones Privadas de Desarrollo, Foprideh, y del Movimiento Cívico por la Democracia, fueron recibidos por el Tribunal Supremo Electoral, TSE, para hacer un análisis del proceso electoral venidero.
Representantes de mesas, gran desafío
Tanto el TSE como la Sociedad Civil coincidieron en la necesidad de que urge una reforma a la Ley, de lo contrario, las elecciones generales podrían tener serios problemas de transparencia si el escrutinio lo siguen haciendo las comisiones departamentales y municipales.
También se concluyó que el TSE debe ser facultado para capacitar y nombrar por su cuenta, de una propuesta de los partidos políticos, a los miembros de las mesas electorales receptoras, considerados piezas claves en una elección.
Estos delegados son quienes cuentan los votos, dicen qué voto es nulo o blanco, hacen el escrutinio y levantan las actas de cierre de cada mesa.
Son, para los entendidos, las personas más importantes del proceso pero -desafortundamente- han sido los partidos políticos y las corrientes los que han tenido la facultad de nombrarlos.
Han habido casos denunciados de tráfico de credenciales, especialmente cuando un movimiento pequeño no tiene quién lo represente en una mesa, y decide vender al mejor postor sus credenciales sobrantes.
En un proyecto de ley que próximamente mandará al Congreso Nacional, el TSE pretende conseguir la autorización para exigir a los partidos y corrientes una propuesta anticipada de delegados a mesas, capacitarlos y dotarles de la credencial.
Por ahora, la credencial la entrega el TSE a los partidos y éstos las llenan.
La sociedad civil apoya esta idea, “que el partido (político) proponga pero que sea el Tribunal el que capacite, nombre y responsabilice a los miembros de mesas”, dijo Casco Callejas, del Movimiento Cívico para la Democracia.
El escrutinio centralizado
El otro problema, considerado como grave por los observadores, es el relativo al escrutinio.
En las reformas de diciembre de 2007, los diputados crearon las comisiones nacionales, departamentales y municipales encargadas de hacer el recuento municipal y departamental, que antes estaba centralizado en Tegucigalpa.
La reforma resultó un fracaso porque los caudillos manosearon a su antojo las actas municipales llegando al extremo hasta de esconderlas.
Esta anómala situación obligó al TSE a declarar nulo todo lo actuado por las comisiones y procedió a hacer el escrutinio en Tegucigalpa. El representante de Fohprideh, Mariano Planes, dijo que se debe de mejorar el proceso electoral.
“Este año habrá nueve elecciones en Latinoamérica y queremos que Honduras salga bien librada de este proceso”, refirió.