Honduras
Las personas que reciben tratamiento renal están en incertidumbre.
Los problemas del año anterior se vuelven a repetir.
El gobierno adeuda alrededor de 20 millones de lempiras a la empresa Diálisis de Honduras por el servicio que presta a unos 600 pacientes que se someten al tratamiento tres veces por semana en las clínicas ubicadas en Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba, Juticalpa, San Lorenzo y El Progreso.
Olga Elvir, presidenta de la Asociación de Pacientes Renales de Honduras, explicó que les preocupa que en los próximos días no puedan recibir la atención ya que para este año no existe un contrato entre el gobierno y la empresa que les da la asistencia médica.
“Los pacientes al igual que la empresa nos encontramos en el aire porque jurídicamente no hay un respaldo legal por el servicio que se nos está prestando”, dijo Elvir.
Cada trimestre el problema es similar. Las personas que reciben el tratamiento para purificar la sangre demandan de las autoridades gubernamentales que les resuelvan el problema definitivamente ya que con frecuencia sienten el temor de que se terminen los insumos que se utilizan.
La máxima representante de la organización aseguró que se han reunido para tomar acciones y si es necesario, en las próximas horas, protestar ante las máximas autoridades de la Secretaría de Salud y Finanzas para que de una vez por todas el gobierno tome cartas en el asunto, ya que de lo contrario los pacientes corren el riego de perder la vida.
Aumento
Cada día se incrementa el número de pacientes con problemas renales, lo que trae como consecuencia que los gastos sean mayores.
Los datos establecen que solo en Diálisis de Honduras ingresan de 10 a 15 nuevos casos al mes de personas con problemas renales.
Los pacientes que padecen de esta enfermedad cuestan 400 millones de lempiras anuales al gobierno, sin embargo, dicha inversión no logra cubrir las necesidades, según revelaron.
En Honduras existen cerca de 800 enfermos renales crónicos.
La atención especializada, tres veces por semana, les ayuda a prolongar sus vidas.
Las personas que integran la asociación hacen una aportación de 50 lempiras mensuales como mínimo y los que tienen mayores posibilidades económicas contribuyen con 300 lempiras.
Una cirugía de riñón tiene un costo de 200 mil lempiras en centros asistenciales privados, cantidad que para un paciente de escasos recursos económicos sería imposible de pagar.
“La Constitución de la República garantiza el derecho a la salud y a la vida, por lo que pedimos el apoyo del gobierno para que firmen el contrato con la empresa donde nos dan la atención médica”, dijo Olga Elvir.
Debido a la preocupación a la que estaba sometida, la ex presidenta de la Asociación de Pacientes Renales Marianela Mejía, falleció la semana anterior en San Pedro Sula.
La insuficiencia renal es la condición en la cual los riñones dejan de funcionar correctamente.
Todavía no se entienden bien muchos de los factores que influyen en la velocidad con que se produce la insuficiencia renal o falla en los riñones.
Los investigadores todavía se encuentran estudiando el efecto de la proteína en la alimentación y las concentraciones de colesterol en la sangre para la función renal.