Honduras
El accidente que estuvo a punto de provocar el lunes en Casa Presidencial el presidente Manuel Zelaya ha sido mal visto por la población.
Poco faltó para que el ministro Fredis Cerrato quedara bajo las llantas de un pesado camión porque el gobernante, a propósito, aceleró la máquina y luego la hizo frenar bruscamente.
La acción hizo que el funcionario, que iba guindado del retrovisor, casi cayera al pavimento del parqueo presidencial.
El camión era uno de los seis que se entregaron a Banasupro para suplir las tiendas a nivel nacional.
Hasta ayer por la tarde, más de 120 personas habían cuestionado el incidente en la noticia publicada en www.elheraldo.hn
“Por entregar esos camiones y payasear no fue a entrevistarse con el vicepresidente de EE UU”, cuestionó un internauta.
Inicialmente el ministro de Industria y Comercio se subió a la cabina del automotor junto al mandatario, pero después recibió instrucciones de guindarse junto a la puerta del chofer.
Con el ministro guindado, Zelaya pidió que le quitaran unas papadas que le estorbaban, porque ya tenía la intención de manejar a exceso de velocidad para llamar la atención.
Sin pensar en la humanidad de Cerrato, el gobernante “chimó” llantas al frenar bruscamente. Cerrato se tambaleó mientras una enorme sonrisa se dibujaba en el rostro de Zelaya Rosales.
El ministro apenas pudo bajarse de la pesada unidad.
Su rostro estaba pálido y era evidente que apenas podía mantenerse de pie ante la imprudencia con la que fue conducido el automotor.
CAMIONES
Los camiones que adquirió el gobierno servirán para la distribución de granos de la Suplidora Nacional de Productos Básicos.