Honduras
Las aulas de clases se encuentran vacías en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
El silencio y la soledad en los salones se debe a un paro de labores que iniciaron la mañana de ayer decenas de profesores en la máxima casa de estudios.
Los docentes cumplieron sus amenazas y suspendieron las actividades académicas en demanda del cumplimiento del nuevo salario mínimo y el pago de unos 800 millones de lempiras que la universidad le adeuda al Inpreunah.
El paro fue decretado en momentos en que las autoridades de la UNAH se aprestan a elegir al nuevo rector.
“Esta es una medida que hemos iniciado y que se va a mantener hasta que las autoridades universitarias respondan a nuestras demandas”, advirtió Guillermo Ayes, presidente de la Asociación de Docentes de la UNAH (Adunah).
La suspensión de labores ha dejado sin clases a miles de estudiantes universitarios en todo el país.
Los maestros exigen que se hagan los ajustes en base al nuevo salario mínimo que aprobó, de forma unilateral y sin consenso, el presidente Manuel Zelaya.
Propuesta
El paro se agudizó el medio día de ayer tras el rechazo de los profesores de una propuesta hecha por las autoridades de la UNAH en horas de la mañana.
Los docentes no aceptaron suspender las medidas de presión y acuerpar las gestiones que hacen las autoridades de la universidad con el gobierno en la búsqueda de los fondos que se requieren para los aumentos salariales.
“Hoy (ayer) se recibió una nota y señalan que nosotros suspendamos las medidas y que apoyemos las gestiones que harán con el gobierno para buscar la posibilidad de conseguir los fondos, el problema es que la nota es muy escueta y la asamblea, ahí ha rechazado esos planteamientos”, subrayó Ayes.
De acuerdo con lo establecido en el Estatuto del Docente Universitario, la UNAH debe pagar a los docentes un sueldo en base al monto del salario mínimo en el país.
Cada profesor, según su escala, debe devengar entre 7 y 11 salarios mínimos por mes.
Se estima que el aumento inconsulto al salario mínimo (5,500 lempiras) generará un impacto económico a la UNAH que se aproxima a los 800 millones de lempiras.
Por otra parte, los docentes exigen al menos un compromiso de pago de la deuda que la UNAH mantiene desde hace varios años con el Inpreunah.
Crisis
Entre tanto, la rectora interina de la UNAH, Rutilia Calderón, dijo ayer que es imposible pagar los incrementos salariales a los docentes, debido a que para este año el gobierno ni siquiera pretende cumplir con el 6 por ciento que por ley le corresponde.
Calderón advirtió que de pagarse los 800 millones por concepto de incrementos salariales, la institución estaría cerrando a más tardar en septiembre por falta de recursos.
“Nosotros consideramos que esa posición no contribuye en nada a la atención de la demanda, nosotros hemos sido reiterativos que el problema no es si las autoridades vamos o no a cumplir la ley, estamos obligados a hacerlo, el problema es fundamentalmente financiero”, sostuvo.
Este año Finanzas estaría otorgando un presupuesto de 2,800 millones de lempiras a la UNAH, 200 millones menos de lo que se había solicitado.
En el tema del Inpreunah Calderón dijo que ya se había definido un acuerdo para convocar a una sesión extraordinaria de Consejo
Universitario para analizar el convenio de pago de la deuda.
Asimismo, se buscaría dejar sin efecto las reformas hechas al reglamento del Inpreunah y devolver la presidencia al rector de la UNAH.
“Las reformas al reglamento del Inpreunah son ilegales porque se retira al rector como presidente de la junta directiva”, apuntó Calderón.
Rector
Mientras los docentes iniciaron el paro de labores, los miembros de la Junta de Dirección Universitaria se reunieron ayer en un sitio desconocido de la capital para elegir al nuevo rector.
El pasado miércoles los miembros de la Junta realizaron audiencias públicas, televisadas, a un total 19 de aspirantes al cargo de rector.
Este día, las autoridades de la UNAH darán a conocer el nombre del nuevo rector, esto al vencerse el plazo del interinato, de la actual rectora, Rutilia Calderón, quien retornará a la vicerrectoría Académica.
Diferentes organizaciones de la sociedad civil exigieron a las autoridades la elección de la persona con el mayor perfil profesional, ético y académico.