Honduras
La mala prescripción de antibióticos pueden llevar a los pacientes a la tumba.
La advertencia la hizo el especialista en infectología, Tito Alvarado, quien reconoció que los antibióticos son muy utilizados en el mundo de la medicina porque "salvan vidas". "Desgraciadamente, estos medicamentos si no se saben usar, en vez de ayudar al paciente lo pueden eliminar".
Explicó que los antibióticos tienen su dosificación específica y los médicos deben tener cuidado de que "no haya en las bacterias resistencia a estos medicamentos".
El galeno indicó que los médicos no saben utilizar los antibióticos y hacen una mala escogencia de éstos, o aplican "malas dosis y malas combinaciones" las bacterias se vuelven resistentes.
Alvarado dijo que en el hospital Escuela hay mucha resistencia de las bacterias a los antibióticos. "En otras palabras estamos a veces comprando medicamentos que a lo mejor no tienen efecto por los estudios que se han realizado".
"Todos los médicos deben tener mucho cuidado en tratar de dar todos los criterios para un buen uso de estos medicamentos".
Dijo que la resistencia de bacteria abunda en las terapias intensivas, en la sala de recién nacidos y en los pacientes que llegan al Escuela.
"Yo siempre les digo la tragedia de un ser humano que tarda meses para venir al hospital para que le hagan una cirugía y llega el día lo operan, se infecta la herida quirúrgica y luego llega la infección a la sangre y en vez de salir contento sale en féretro".
La Organización Mundial de la Salud (OMS), dijo, "está haciendo mucho hincapié que los hospitales utilicemos adecuadamente los antibióticos, porque si no vamos a tener muchas bacterias resistentes. Y las bacterias existen en nuestros hospitales porque, claro, hay pacientes infectados, por eso es importantísimo tomar en cuenta todo esto".
"Los procesos infecciosos en los hospitales, en las clínicas, son el pan de cada día de los médicos. Y sobre todo los pacientes que vienen infectados, fracturados, con heridas abiertas, infectan dentro y fuera del hospital", concluyó.
La penicilina es el primer antibiótico descubierto por el científico Alexander Fleming en 1928.