Honduras
¡Madre solo hay una! Este es una frase muy cierta. Es por ello que las madrecitas fueron consentidas a más no poder en su día. Ayer, más que nunca fueron agasajadas por sus seres queridos.
El ambiente de celebración para estas heroínas ejemplares y respetadas, se vivió en cada hogar.
Los centros comerciales, mercados, bulevares y avenidas estuvieron invadidos con la venta de obsequios especiales para ellas.
Adultos, jóvenes y niños acudieron a estos sitios en busca del regalo perfecto para sus progenitoras o para aquellas que han sido como una madre.
El colorido y la fragancia inconfundible de las rosas estuvieron presentes.
En los bolsillos de las personas no hubo crisis económica al tratarse de comprar algo especial para sus mamitas.
“No importa lo mucho o lo poco que uno reciba en este día, lo importante es que sea con mucho cariño”, aseguró Fidelina Rivera, una capitalina.