Honduras
La carencia de presupuesto, la preparatoria de las elecciones, la revisión del censo y la colocación de una cuarta urna o “urna del continuismo” en los comicios de noviembre son, entre otros, los retos que tendrán los nuevos magistrados del Tribunal Supremo Electoral (TSE), quienes asumirán funciones el viernes 15 de mayo.
Los tres magistrados propietarios y un suplente serán electos esta semana por el Congreso Nacional por mayoría calificada para fungir por un período de cinco años, a partir de la fecha en que son juramentados por el Legislativo.
Tras los cabildeos realizados por las fuerzas políticas, se menciona como propuestos, por el Partido Nacional, Federico Brevé Travieso; Enrique Ortez Sequeira, por el Partido Liberal; y Saúl Escobar, que es ratificado por la Democracia Cristiana.
Según la ley, para ser magistrados al Tribunal Supremo Electoral se requiere ser hondureño por nacimiento, mayor de 25 años, de reconocida honorabilidad e idoneidad para el cargo y estar en el pleno ejercicio de sus derechos civiles.
Los propuestos para el cargo de magistrados reúnen los requisitos primarios.
Brevé Travieso, quien fue ministro de Defensa en el gobierno del presidente Ricardo Maduro, al igual que Ortez Sequeira, que fue presidente del desaparecido Tribunal Nacional de Elecciones (TNE), no enfrentan inhabilidades como tampoco el magistrado Saúl Escobar, quien será reelecto.
La Constitución de la República dice que no pueden ser elegidos magistrados del TSE los que tengan las inhabilidades para ser magistrado de la Corte Suprema de Justicia; los que estén nominados para ocupar u ostenten cargos de elección popular y los que estén desempeñando cargos directivos en los partidos políticos legalmente inscritos.
Los nuevos magistrados tendrán el reto de celebrar las elecciones generales del mes de noviembre, las que son amenazadas por varios fantasmas: el intento continuista del presidente Manuel Zelaya Rosales, cuyo gobierno, a la fecha, no ha definido el presupuesto para los organismos electorales como el TSE y el Registro Nacional de las Personas.
El TSE convocará a elecciones el 29 de mayo, seis meses antes como lo manda la Ley Electoral y de las Organizaciones Políticas.
Si el Congreso Nacional aprueba la convocatoria a un plebiscito, las nuevas autoridades del TSE tendrán a su cargo administrar una cuarta urna en la que se consultaría a la población si está de acuerdo con una Asamblea Nacional Constituyente.
Esta propuesta la ha hecho el presidente Manuel Zelaya con la idea de que esa Constituyente redacte una nueva Constitución de la República y cambie la forma de gobierno.
Líderes liberales, empresarios, opositores, iglesia y sociedad civil ven en la iniciativa una clara intención de perpetuar en el poder a un grupúsculo de funcionarios que dice hablar a nombre del pueblo.
Los analistas advierten que si 372 de los 379 artículos de la constitución se pueden reformar sin necesidad de una Constituyente, es claro que el objetivo de Zelaya es derogar los artículos pétreos relativos a la forma de gobierno, territorio y regular libertades como la económica, política y de expresión.
En este proceso electoral, por primera vez, salvo que el CN reforme la ley, se practicará el conteo descentralizado de los votos, tal como se hizo en las elecciones primarias y que resultó una mala experiencia para el Tribunal Electoral, según los entendidos.
* Además: Los congresistas elegirán a un director y dos directores por área del Registro Nacional de las Personas para un período de cinco años, igual que el TSE.