Honduras
Honduras respondió finalmente al reclamo del gobierno de Paraguay en el caso del ex ministro de la dictadura de Alfredo Stroessner, Sabino Montanaro, quien tras permanecer dos décadas en calidad de asilado político, regresó a su país el pasado 1 de mayo.
La inesperada llegada a Paraguay de Montanaro generó malestar entre las autoridades de ese país sudamericano, donde tiene orden de captura por varios delitos contra los derechos humanos. La cancillería paraguaya pidió explicaciones a Honduras del por qué no avisaron del retorno del ex ministro de la dictadura.
A través de un comunicado emitido por la Secretaría de Relaciones Exteriores, la canciller hondureña Patricia Rodas dejó claro que Sabino Augusto Montanaro abusó del estatus otorgado por el Estado hondureño hace ya dos décadas, y violó la normativa que establece la Convención sobre Asilo Territorial suscrita en 1954.
La cancillería expresó también en el documento la solidaridad del gobierno hondureño al actual proceso político de Paraguay y reiteró que Sabino Montanaro violentó asilo político que le fue otorgado por el Estado hondureño en anteriores gobiernos.
Según la legislación hondureña, el extranjero con estatus de asilado en Honduras que desee viajar al exterior debe presentar a la autoridad de Migración y Extranjería una solicitud de autorización, obligación que no fue respetada por Sabino Augusto Montanaro.
De manera automática, Montanaro ha perdido su calidad de asilado, emitiéndose por parte del Estado de Honduras la correspondiente Alerta Migratoria, sentencia Cancillería en el documento.
Este día, la cancillería paraguaya emitió un comunicado a raíz de la respuesta enviada por su homóloga hondureña.
Sabino Augusto Montanaro, quien durante más de dos décadas fue ministro del Interior de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), acusado de represor por defensores de los derechos humanos, llegó a la capital paraguaya el 1 de mayo procedente de Honduras, afectado por el mal de Parkinson.
Vea: El video de la llegada del ex ministro Montanaro al país sudamericano, en UltimaHora.com de Paraguay.
Montanaro, de 86 años, acusado de los presuntos delitos de violación de los derechos humanos, tiene orden de captura internacional desde 1997, pero por su condición de asilado político en Tegucigalpa no podía ser extraditado.
Protesta
Las autoridades paraguayas protestaron porque Honduras no avisó de la llegada a Asunción de Montanaro.
El Canciller de Paraguay, Héctor Lacognata, manifestó que el gobierno de Honduras falló al no alertar a las autoridades de aquel país de la llegada del ex ministro del Interior Sabino Augusto Montanaro.
"Montanaro tenía un estatus legal en Honduras y, por tanto, no se le hacía ninguna persecución policial", respondió el vicecanciller Eduardo Rosales.
Rosales sostuvo que "ninguna autoridad hondureña se enteró de la partida de Montanaro, quien estaba obligado a notificar su salida".