Honduras
La crisis presupuestaria en el Congreso Nacional ha llegado al extremo que la directiva está considerando adquirir un préstamo en la banca privada para pagar salarios y aguinaldos a los diputados.
Nunca antes, el Congreso Nacional había experimentado esta historia producto de que el poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Finanzas, ha retrasado las transferencias correspondientes al mes de mayo y el pago del decimocuarto mes de salario tanto a los empleados como a los diputados, en una clara violación a la ley.
El presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, denunció la semana pasada que el gobernante Manuel Zelaya le mandó a decir con un emisario que mientras los diputados aprobaran dos decretos, uno de ellos relacionado con la habilitación de Ciudad Mateo y otro para incorporar al Seguro Social a las empleadas domésticas, se le iba a restringir los presupuestos.
Micheletti consideró esa amenaza como “inaudita”, pero a pesar de todo -dijo- “vamos a salir de los compromisos de pago con los diputados”.
El vicepresidente del CN, Ramón Velásquez Názar, lamentó la conducta del Ejecutivo de tratar de controlar y afixiar el parlamento hondureño.
Velásquez Názar indicó que la junta directiva entiende claramente que no puede dejarse chantajear por el Poder Ejecutivo, por tanto se está considerando la posibilidad de recurrir al financiamiento de la banca privada para asegurar el funcionamiento del Congreso.
El diputado de la Democracia Cristiana consideró que esta alternativa se encuentra en el tapete de discusión, “pero no hay duda que con el ofrecimiento que la empresa privada hizo acerca de la posibilidad de financiar el proceso electoral, en esta misma perspectiva se puede pensar en obtener un préstamo para sufragar los gastos operativos del Congreso Nacional”.
Ante esta determinación del CN, la canciller Patricia Rodas, principal asesora del presidente Zelaya, criticó la posición de la directiva del Congreso.
Rodas fustigó a Micheletti dejando entrever que un financiamiento como se plantea “nos hace pensar en grandes negocios de banqueros”.
La canciller advirtió que no es correcto que el Congreso recurra a la banca privada porque eso significa favorecer a los que financian las campañas.