Honduras
El gobierno ya piensa en un arreglo al margen de la ley para mantener con vida la cuarta urna en caso de que el Congreso Nacional no apruebe esta medida.
El comisionado Arístides Mejía dijo que ahora es mejor un “arreglo político entre las partes” para decidir si la cuarta urna se instala en las elecciones nacionales para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente.
El Congreso se apresta a aprobar la Ley de Plebiscito y Referéndum, quedando así establecidos y ratificados los mecanismos para convocar a una consulta popular.
“En 5 años no se aprobó la ley del Plebiscito, pero han corrido para tener una alternativa en mano y así impedir la consulta popular, pero eso no quiere decir que no haya un arreglo político entre las partes, que eso sería lo deseable, y buscan un vehículo para que finalmente se ponga la cuarta urna”.
Mejía le dio la razón al ministro de Defensa Edmundo Orellana, quien aceptó que, si el Congreso decide no aprobar la cuarta urna, “hasta ahí llega”.
“Él ( Orellana) está actuando en base a la lógica jurídica”, respondió al ser consultado sobre el criterio de Orellana.
Acuerdo ilegal
Entonces, la alternativa que ahora les queda para que la cuarta urna no muera es llegar a un acuerdo político, trato que sería ilegal, pues el Juzgado de lo Contencioso Administrativo dejó en suspenso toda actividad relacionada a la encuesta de opinión y a la denominada por la oposición “urna del continuismo”.
No obstante, el arreglo político que buscan podría ser contraproducente porque la gente presionaría contra el Congreso Nacional a favor de la consulta, lo que crearía más hostilidad al clima político.
“Se daría un nuevo escenario político, pero lejos de arreglar el problema que tenemos vamos a complicar la cosa en este caso. Se daría un nuevo escenario político complicado, de consecuencias imprevisibles en este momento”, advirtió.
Con este arreglo se pretendería también salvaguardar la imagen del Ejecutivo, en entredicho porque el proyecto no goza del respaldo popular.
Para el caso, la semana pasada se gastaron millones en una marcha deslucida, esto pese a que se dio asueto y se obligó a los burócratas a asistir.
Presiones
“Si no hay arreglo se va a continuar con la encuesta”, dijo Mejía, aunque reconoció que para ellos lo importante no es la consulta de junio, sino que la cuarta urna el 29 de noviembre.
Reconoció que la consulta solo ha sido un vehículo para lograr el objetivo de instalar la urna. Debido a que el proceso está viciado, ya los órganos jurídicos lo han declarado ilegal.
Se podría generar una “crisis política” porque si se niegan las firmas para aprobar la cuarta urna “va a ver una negativa, una especie de boicot del Congreso, porque ni con esa formas aceptaría...”.