Honduras
Hay maestros ejemplares y son muchos, los suficientes para que el sistema educativo no se paralice por intereses extraños de dirigentes magisteriales.
Una de estas maestras ejemplares es Patricia Pastrana. Ella es profesora de primer grado de la escuela 19 de Septiembre, en la colonia del mismo nombre.
Su amor por la educación y su deseo de formar generaciones de bien ha sido lo que la ha impulsado a mantenerse en clases con su grupo de 29 niños.
Para lograrlo ha tenido que resistir insultos y hasta amenazas de seguidores de Manuel Zelaya Rosales.
Ella impartía sus clases ayer en un reducido salón de la iglesia evangélica Peniel, ante el temor de ser sacada por la fuerza de la escuela por no acatar los llamados a paro.
“Primero estábamos dando clases en la calle, después nos abrieron la escuela, pero preferimos venirnos acá por miedo a que nos fueran a sacar”, dijo la profesora mientras enseñaba a leer y a escribir.
Pastrana era acompañada por varios padres de familia que ven con preocupación la continua pérdida de días de clases en el sistema educativo.
“Nosotros decidimos apoyarla y por eso la hemos estado acompañando, porque no vamos a permitir que nadie venga a detener la enseñanza de nuestros hijos”, opinó Miriam Matute, madre de familia.
Presidentes de cinco de las seis organizaciones magisteriales han venido llamando a paro a sus agremiados en las últimas semanas, en solidaridad con Zelaya Rosales.
Sin embargo, miles de maestros han decido no acatar los llamados a paro ante la inminente pérdida del año escolar.
Clases
En primaria, hasta el pasado lunes, las clases se comenzaron a normalizar a nivel nacional tras la pérdida de dos semanas consecutivas.
En media todavía varios colegios continúan cerrados pese a los llamados de miles de padres de familia y estudiantes que temen perder el año, aunque en la ciudad centros como el Mixto Hibueras y Central Vicente Cáceres han decidido reanudar las labores educativas.
El jueves, miembros del Ministerio Público (MP) y representantes del Comisionado Nacional de Derechos Humanos (Conadeh) comenzaron a levantar actas en todos aquellos centros educativos donde directores y maestros han venido impidiendo el normal desarrollo de las clases.
Las acciones iniciaron en el colegio Central Vicente Cáceres, donde ayer las clases volvieron a su completa normalidad.
Lucha
En medio de la preocupación de los padres y madres de familia y ante los fuertes cuestionamientos de los diferentes sectores de la sociedad, los miembros de la dirigencia magisterial anunciaron ayer que disminuirán sus acciones.
El presidente del Copemh, Eulogio Chávez, anunció que a partir de la próxima semana el magisterio estará tres días en las aulas de clases y dos días en las calles para apoyar al ex presidente Zelaya Rosales, quien fue separado por las constantes violaciones a la ley y a la Constitución de la república.
“Nos hemos puesto de acuerdo con las demás organizaciones magisteriales de participar en cada semana 2 veces... Vamos a ver los días que vamos a participar en las acciones convocadas...”, manifestó el dirigente magisterial, quien no pierde oportunidad para declarar paros inhumanos en el sistema educativo público.
* La cifra: 2.1 Millones de estudiantes hay en el país en los niveles de prebásica, básica y media, según la secretaría de Educación.
Llamado al diálogo
El gobierno ratificó en las últimas horas que se mantienen abiertos los llamados a diálogo con los miembros de la dirigencia magisterial.
El secretario de Educación, Santos Elio Sosa, aseguró que el Ejecutivo sigue esperando sentarse a la mesa de diálogo con el magisterio para garantizar el normal desarrollo de las clases en todo el país.
El funcionario ha garantizado el respeto al Estatuto del Docente y el cumplimiento de los acuerdos suscritos entre gobierno y magisterio en agosto de 2006.
El gobierno anunció la cancelación a partir del ayer del bono de ajuste social y calidad educativa a más de 50 mil maestros en todo el país, tal como se había definido en los acuerdos suscritos entre las partes.
Adicionalmente, se ha establecido la cancelación de salarios a todo el magisterio, pese a que muchos no se han presentado a trabajar a los centros educativos.