Nicaragua
Sectores polÃticos de oposición y religiosos de Nicaragua exigieron este lunes al depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya que deje de usar territorio nicaragüense como "plataforma" de lucha contra el gobierno interino instalado en su paÃs.
"Deploro que esté utilizando como plataforma Nicaragua. ¿Por qué no se va a Guatemala o a El Salvador? ¿Por qué rechazó la negociación en Costa Rica? Eso deberÃa estar haciendo", dijo el ex canciller y diputado de la derecha liberal, Francisco Aguirre.
Lea: Pueblo nicaragüense rechaza a Zelaya
Zelaya permanece desde el viernes pasado en la frontera entre Nicaragua y Honduras, conformando un "frente cÃvico de resistencia contra el golpe" que lo desplazó del poder el pasado 28 de junio, tras fracasar la mediación del presidente costarricense Oscar Arias.
Documento: los hechos del 28 de junio
Este tipo de actividades podrÃa "desembocar en un enfrentamiento armado", porque el gobernante depuesto camina resguardado por policÃas nicaragüenses cerca de la frontera hondureña que está militarizada, advirtió el legislador.
Zelaya ubicó su centro de operaciones en el hotel Fronteras, de Ocotal, cabecera del fronterizo departamento de Nueva Segovia, de donde se moviliza hacia el puesto migratorio Las Manos y otros puntos limÃtrofes para recibir y organizar a hondureños, que entran a Nicaragua por puntos ciegos de la frontera.
"Es preocupante" que los "hondureños estén entrando por puntos ciegos sin cumplir con los procedimientos establecidos en los controles migratorios", dijo a la AFP el dirigente de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH, independiente), Marcos Carmona.
Es "muy peligroso (..) prestar el territorio para que (Zelaya) organice a su gente y desde aquà llame a la insurrección", coincidió el experto en derecho internacional y catedrático, Julio Icaza.
Los planes de Zelaya han despertado temor en residentes de poblados fronterizos que durante la pasada revolución (1979-90) vivieron en medio del fuego cruzado de los rebeldes de la Contra, asentados en Honduras, y el ejército sandinista.
"Nicaragua no quiere más guerra", advirtió el secretario general de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, René Sándigo.
El religioso llamó al gobierno sandinista a poner freno a los planes de Zelaya de tratar de ingresar a Honduras flanqueado por sus partidarios desde Nicaragua.
"Zelaya debe regresar al diálogo ya que no hay condiciones para su regreso, y más bien, podrÃa causar violencia", comentó el dirigente católico.
Los principales bloques de oposición del Congreso por su parte llamaron la atención al presidente Daniel Ortega por guardar silencio sobre las operaciones de Zelaya en la frontera.
Pareciera que Ortega se "está preparando para una guerra con Honduras" porque "las provocaciones de Manuel Zelaya van encaminadas a eso", según el vicepresidente del Partido Liberal Constitucionalista (PLC, derecha), Wilfredo Navarro.
Mientras que la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN, derecha) anunció que demandarán al gobierno que Zelaya sea asilado o expulsado por promover desde suelo nicaragüense la insurrección en Honduras.
"HabrÃa que preguntar al presidente Ortega, como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, por que no busca cómo evitar este tipo de situaciones" en la frontera, comentó Carmona, dirigente de la CPDH.