Honduras
El proceso electoral, que data desde el año pasado cuando se convocó al pueblo a elecciones primarias e internas, no tiene nada que ver con los acontecimientos del 28 de junio de este año que culminaron con el derrocamiento del gobierno de Manuel Zelaya.
En ese sentido, los actores políticos rechazan de antemano las advertencias hechas por la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur) que amenazan con no reconocer "ninguna convocatoria a elecciones por el gobierno de facto" que encabeza Roberto Micheletti.
Unasur, comunidad política y económica integrada por Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, condenó el golpe de Estado y demanda de la OEA nuevas medidas para restaurar el orden democrático.
A través de su secretario Alejando Martínez, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) aclaró que la convocatoria a elecciones no fue hecha durante el gobierno de Micheletti, sino de Zelaya, un mes antes de que fuera separado del cargo. Consecuentemente, la convocatoria fue hecha "en legal y debida forma".
Un proceso quedata desde 2007
Además, el proceso electoral no se circunscribe a este año, sino a 2007, cuando el TSE comenzó a capacitar a su personal y en 2008 (en mayo) convocó a elecciones primarias e internas de los partidos políticos.
En esta contienda, que se realizó el 30 de noviembre, no participaron los partidos minoritarios porque no tenían corrientes internas, solo los históricos. Para esta consulta se inscribieron más de 50 mil aspirantes a cargos de elección popular distribuidos en nueve corrientes que fueron respaldados por 1.5 millones de hondureños que asistieron a las 19,880 mesas electorales receptoras.
Para el secretario del TSE, los comicios venideros son más que legales porque, inclusive, el gobierno de Zelaya tenía un presupuesto elaborado para los organismos electorales del cual al TSE ya le había transferido 15 millones de lempiras. "Esto significa que también Zelaya estaba de acuerdo con el proceso electoral", dijo.
El pueblo lo reconocerá
Para el presidente del Comité Central del Partido Nacional, Ricardo Álvarez, "el pueblo hondureño va a reconocer el resultado del último domingo de noviembre asistiendo masivamente a votar". Además, dijo, "los países demócratas, los que quieren a Honduras, reconocerán las elecciones". La advertencia de Unasur "son amenazas que se hacen con el propósito de buscar esquemas que los beneficien a ellos y a su grupo", dijo el dirigente nacionalista.
Las elecciones "son legales, están más que bien convocadas y esto legitima todo el proceso. Una cosa es lo que pasó el 28 (de junio) y la otra lo que va a pasar el 29 y ahí inicia un nuevo camino para Honduras".
No le vemos pies ni cabeza
El abogado Carlos Chajtur, miembro del equipo de juristas del candidato presidencial liberal, Elvin Santos, afirmó que las condenas y advertencias que vienen del extranjero "no les vemos pies ni cabezas". "El proceso electoral se divide en dos partes; primarias y generales y la convocatoria a elecciones generales fue hecha en legal y debida forma por el presidente Manuel Zelaya" (durante su gobierno).
Chajtur dijo que lo que sí debe preocupar a la clase política hondureña es que haya una interrupción del proceso electoral.
* Cronología:
2007: El TSE comenzó la capacitación de su personal como una antesala de las primarias.
2008: Los aspirantes presidenciales comienzan a organizar sus corrientes internas y el TSE prepara la convocatoria para mayo.
2009: En mayo 28, el TSE convoca a 4.5 millones de hondureños para que acudan a las urnas este 29 de noviembre.
Respaldo del pueblo será vital
Para el candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, lo que más conviene a Honduras en esta etapa de crisis política, es que las elecciones generales tengan el respaldo del pueblo hondureño. "No veo ninguna ruta que sea más conveniente para Honduras que ir al proceso electoral y que ese proceso tenga el reconocimiento en primer lugar, de los hondureños", expresó.
"Lo importante para nosotros es que internamente sea un proceso transparente, que garantice que todos estamos de acuerdo con los resultados, que no pase lo de 2005". Ese año, eran las doce de la noche y no se sabía con claridad quién había ganado las elecciones. Lobo Sosa dice que él reconoció a Zelaya como presidente para evitar que se provocaran disturbios en el país, que hubieran podido terminar en saldos fatales. Para las elecciones venideras la presencia de observadores internacionales es vital porque serán testigos de lo que pase internamente, de la transparencia del proceso. "De ahí poco a poco tienen que irse evacuando las dificultades que tenemos", dijo.