Honduras
El candidato presidencial nacionalista, Porfirio Lobo Sosa, presentó ayer su propuesta de seguridad en la que destaca reducir a la mínima expresión la delincuencia común y organizada en sus primeros cien días de gobierno, de ganar las próximas elecciones generales.
El plan se contrae a tres etapas e incluye una depuración de la Policía, de la que se tiene fuertes sospechas que está infiltrada por el crimen organizado y común, a juzgar por varios hechos en los que han estado involucrados agentes de seguridad preventiva y de investigación supuestamente vinculados con oficiales.
Las pandillas juveniles o maras serán el blanco de los operativos de seguridad diaria que encabezarán el ex ministro de Seguridad Óscar Álvarez, en Tegucigalpa y Armando Calidonio, también ex subsecretario, en San Pedro Sula.
La presentación de este plan la hizo el propio candidato presidencial en la sede de la Comisión de Campaña ante la presencia de dirigentes del Partido, Comisión Política, dirigentes locales y candidatos a cargos de elección popular. Lobo Sosa aprovechó para entregar a Álvarez y Calidonio un chaleco antibalas a cada uno para comprometerlos públicamente de que la promesa va en serio porque el pueblo, víctima de la delincuencia y de una crisis política, no está para escuchar mensajes demagógicos. El plan tiene como lema "Seguridad Ya - Poniendo cada cosa en su lugar". En los primeros cien días de gobierno, Álvarez y Calidonio encabezarán "madrugones" a los delincuentes (maras) para capturarlos y ponerlos a la orden de los tribunales.
Para que los jueces no los dejen en libertad al siguiente día, se mejorará la investigación y la calidad de las pruebas que serán presentadas a la Fiscalía, dijo Álvarez.
Según el entrevistado, el plan de los primeros cien días tomará como base las "zonas calientes" plenamente identificadas por el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, UNAH.
"Vamos a atacar los delitos de mayor incidencia: robo, asalto, homicidio, narcotráfico, robo de vehículos, secuestros. Iremos al mandado", dijo Álvarez con tono de optimismo. La segunda etapa incluye la parte preventiva, como involucrar a los niños y jóvenes en programas de formación de valores, donde se les inculcará el principio bíblico "no matarás". La tercera etapa procura conectar el plan con el nuevo gobierno para que le dé seguimiento.
* Depuración: El plan no puede impulsarse obviando la depuración de la Policía, según los entendidos.
Las etapas
Primera: Promoverá operativos o madrugones diarios para capturar a mareros y otros delincuentes que hacen de las suyas en las calles y buses.
También hará lo mismo con el crimen organizado: robo de vehículos, narcotráfico, secuestros. Dotará de tecnología a la Policía para facilitar la captura de delincuentes.
Segunda: Comenzará un ambicioso plan de prevención involucrando a los jóvenes en programas sabatinos orientados a aprender valores sobre el respeto a la vida y a la propiedad privada.
La Policía, ya depurada, será dotada de tecnología para identificar delincuentes en operativos. Habrá capacitación masiva de policías.
Tercera: El fortalecimiento de la educación y la generación de empleos conducirá a tener jóvenes educados y ocupados en tareas donde se ganen el sustento diario.
El plan incluye una estrategia para conectarlo con el siguiente gobierno, sea quien sea, para que le de seguimiento y fortalezca la seguridad ciudadana.