Honduras
El Partido Demócrata Cristiano de Honduras (PDCH), celebró ayer su 41 aniversario de fundación decidido a continuar apostando a la gobernabilidad y al fortalecimiento de la democracia.
En una ceremonia, en la que reunió a dirigentes y activistas, el candidato presidencial, Felícito Ávila, hizo un llamado a la unidad y a continuar luchando porque las instituciones se mantengan incólumes.
El PDCH surgió a la palestra pública un 10 de septiembre de 1968 como movimiento social cristiano.
A partir de ese momento sus activistas sufrieron persecución de la extrema derecha infiltrada en los partidos tradicionales que impedían su legalización porque lo consideraban de izquierda.
Fue hasta el 1 de agosto de 1980 que se constituye como partido político después de un larga lucha por su legalidad. Tuvo su primera participación electoral en 1981.
En los últimos lustros la DC sufrió una división interna que ahuyentó a dirigentes como Efraín Díaz Arrivillaga, Alfredo Landaverde, Juan Ramón Martínez, Rubén Palma Carrasco, Adán Palacios, Ignacio Osorto y Pedro Mendoza, entre otros.
La DC ha estado siempre vinculada a los sectores campesinos pero, extrañamente, no ha tenido el respaldo popular de este estrato de la población hondureña históricamente vinculado al bipartidismo. El candidato presidencial, Felícito Ávila, se presenta como un abanderado de la democracia que apuesta a seguir en alianza con los partidos tradicionales toda vez que convenga a los intereses nacionales y a la institución política.
Esta alianza ha sido criticada por un sector de la Democracia Cristiana, pero sus actuales dirigentes argumentan que le ha dado resultado pues le ha permitido ganar cuatro diputados al Congreso Nacional, uno al Parlamento Centroamericano, un alcalde y su respectivo vicealcalde y 23 regidores. Además, tiene representantes en puestos claves en instituciones como el Tribunal Supremo Electoral, Registro Nacional de las Personas, Ministerio Público, Tribunal Superior de Cuentas y el mismo Congreso Nacional, donde uno de sus vicepresidentes (Ramón Velásquez Názar) es democristiano.
El PDCH, dijo su candidato presidencial, "es el partido que ha sostenido la institucionalidad de este país con todos los achaques que pueda tener, con todas las acusaciones que nos puedan hacer pero hemos garantizado la institucionalidad y la estabilidad del país".
Ávila, uno de los primeros candidatos a designados presidenciales en la década de los ochenta, tiene como ejes de su campaña el "orden y la armonía".
Esto lo explica así: "Yo no puedo construir este país en el marco del desorden, la anarquía y el caos social en que se debate el pueblo hondureño. Debemos construir las bases en el que el marco de la ley sea el respeto de igual a igual para todos". "Es necesario que esto se pueda construir en armonía".
* Los Horcones: En 1975 ocurrió la matanza de "Los Horcones", en su mayoría de la DC. Una de las víctimas era Máximo Aguilera, padre de Lucas Aguilera, presidente del PDCH.