Honduras
La permanencia en Honduras del sacerdote Andrés Tamayo, naturalizado hondureño, está en manos de la Secretaría de Gobernación y Justicia.
Esta entidad estatal solo espera un dictamen del Ministerio Público para proceder en el caso de Tamayo, quien podría ser expulsado de Honduras por estar ligado a grupos que amenazan con boicotear el proceso electoral que se desarrollará el próximo 29 de noviembre.
De acuerdo a lo explicado por óscar Raúl Matute, ministro de Gobernación, a Tamayo se le podría reconvenir o expulsar del país hasta que hayan concluido los procesos jurídicos.
La secretaría actuará "siempre y cuando se agote el proceso pertinente, nunca violentando los dos principios fundamentales en que se sostiene una situación jurídica, que son el debido proceso y el principio de inocencia", indicó.
Días atrás, el religioso perdió la nacionalidad hondureña que el Estado anteriormente le había concedido. "El padre Tamayo, igual que los demás padres de la iglesia católica a la cual yo pertenezco (…), tiene como deber supremo sembrar el amor, la esperanza, la caridad y la concordia, no sembrar discordia y violencia", señaló Matute.
Sobre el particular, los ciudadanos Julio Ramos y Franklin Geovany Sosa interpusieron dos recursos de amparo ante la Sala Constitucional de la Corte Suprema a favor de Tamayo.
Las demandas fueron registradas con los números 1105 y 1106. Los recurrentes piden a la Sala Constitucional que los amparos sean admitidos con suspensión del acto reclamado.