Honduras
El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, pidió a la comunidad internacional medidas económicas y comerciales "más fuertes" contra el gobierno que encabeza Roberto Micheletti para terminar con el "régimen golpista en horas".
"Las medidas todavía no son suficientes para combatir a un régimen que procura sostenerse por las armas y la fuerza", dijo Zelaya en una entrevista con la AFP, después de que una misión de la OEA abandonara el jueves Tegucigalpa con las manos vacías, aunque prosigue el diálogo.
Según Zelaya, si el "conjunto de las naciones", tanto de la Organización de Estados Americanos (OEA) como de Naciones Unidas y los "países vecinos", adoptaran "medidas económicas y comerciales más fuertes, revertirían el golpe en horas".
"Tengo confianza en que Estados Unidos y la comunidad internacional no van a dejar perder su prestigio por un aprendiz de tirano", dijo, antes de señalar que "si no van a revertir este golpe hubiera sido mejor que guardaran silencio y no se pronunciaran".
"La debilidad de los (organismos) multilaterales está siendo cuestionada y desafiada por el régimen de facto", afirmó, tras recordar que él regresó al país para "producir un espacio de diálogo" a fin de solucionar la crisis.
Refugiado en la embajada de Brasil desde que entró inesperadamente en Honduras, el pasado 21 de septiembre, dijo estar dispuesto a sentarse "cara a cara" con Micheletti "cuando él decida" para buscar un acuerdo.
Zelaya ha dado de plazo hasta el 15 de octubre para ser restituido en el poder, confesó que "no ha considerado en ningún momento" arrojar la toalla y pedir asilo político. "Estoy asediado, no lo niego, es difícil, hay tensión, pero tengo el espíritu fuerte, es la fortaleza espiritual lo que me mantiene".