Honduras
Si los maestros no acatan el decreto ejecutivo que contempla la clausura del año el 31 de octubre podrían ser objeto de fuertes sanciones.
Según la Secretaría de Educación, el Estatuto del Docente y la misma Ley Orgánica de Educación señalan los procedimientos que se deben seguir si un profesor desacata una orden estatal.
En su artículo 13, la Ley Orgánica de Educación establece que "corresponde al Estado la organización, dirección, supervisión y evaluación de la educación de conformidad con la leyes y reglamentos".
El pasado martes los miembros de la dirigencia magisterial determinaron no acatar el decreto emitido por el gobierno que establece la clausura del año el 31 de octubre y la promoción automática de los estudiantes al año siguiente.
Hernán Montufar, subsecretario de Educación, lamentó ayer que los dirigentes hablen de prolongar el año al 30 de noviembre cuando inicialmente se opusieron a impartir clases hasta el 19 de diciembre como lo había establecido la Secretaría de Educación.
Montufar explicó que en su artículo 9 y numeral 4 el Estatuto del Docente señala que es una obligación del docente cumplir las instrucciones de sus superiores jerárquicos, relativas al desempeño de su puesto.
El artículo 137 y numeral 21 del Reglamento General del Estatuto tipifica como falta muy grave "rebelarse contra las órdenes emanadas de autoridades competentes..."
Según Educación, el mismo Estatuto en el artículo 38 dice que las sanciones por faltas muy graves implican la suspensión sin salario del docente desde 31 días hasta un año, traslado a un puesto de menor jerarquía e inclusive la destitución. "Aquí estamos en un país de leyes y si los maestros no cumplen pues el Estatuto del Docente ya nos dice qué es lo que tenemos que hacer", manifestó el funcionario.
El gobierno dispuso que los alumnos deben retirarse de las aulas a partir del 17 de octubre por seguridad de los alumnos, padres de familia y para garantizar el proceso de elecciones generales.
* Crisis: En medio de la crisis, miles de padres de familia y alumnos viven en incertidumbre ante el desacuerdo entre maestros y gobierno.