Honduras
El próximo presidente de la República será electo por una población que en un 70 por ciento es menor de 30 años, según estimaciones oficiales. De acuerdo con estadísticas en poder del ministerio de la Juventud, la mayor parte de la ciudadanía apta para ejercer el sufragio en las próximas elecciones es bastante joven.
Por esa razón los candidatos presidenciales están apuntando a este segmento de la población hondureña que históricamente ha sido engañada y no tomada en cuenta ni siquiera en los cargos de dirección de los partidos políticos.
Para el titular del ministerio de la Juventud, Luis Ortez Williams, los candidatos presidenciales deben ser sinceros con los jóvenes, no mentirles porque eso crea desencanto.
De los 4.6 millones de hondureños aptos para ejercer el sufragio el 29 de noviembre, hay 470 mil que apenas cumplirán los 18 años el día de las elecciones o días antes.
Los candidatos presidenciales de los partidos históricos, Porfirio Lobo Sosa y Elvin Santos, están ofreciendo empleo y educación a los hondureños jóvenes.
Según cifras de las Naciones Unidas, hay aproximadamente un millón de hondureños entre los 18 y 25 años que no van a los centros de educación porque el Estado no les da las oportunidades.
El ministro de la Juventud considera que los jóvenes hondureños, aparte de exigir que los políticos cumplan con las promesas de campaña, deben participar en política. Deben abandonar ese papel pasivo y convertirse en agentes activos.
"Los jóvenes deben de ser actores importantes tanto en la participación política como el 29 de noviembre, ejerciendo el sufragio", dijo Ortez Williams.
"El próximo gobierno debe de tener una mezcla de jóvenes y de gente con experiencia".
Para este funcionario, no es justo que los jóvenes solo sean usados como bandera política para llegar al poder.
La juventud hondureña, muy dada a la diversión sana, merece seguridad, además de oportunidades políticas, empleo y educación, concluyó.
* Cronología:
Empleo: Este es un desafío para los políticos. Deben preocuparse por dar trabajo a los jóvenes que se gradúan.
Educación: Por lo menos un millón de jóvenes no van a los colegios por falta de oportunidades.