Honduras
La familia Santos Peraza todavÃa no asimila lo ocurrido. La corriente socavó las bases de su humilde vivienda.
Ayer trabajaban afanosamente en su reconstrucción, pero Copeco advierte que la zona es inhabitable.
Para José Sánchez, el daño que sufrió su casa ha sido la peor tragedia de su vida. Recuerda que la construyó cuando trabajaba en la empresa Bijao, hace más de 15 años.
Con notoria desesperación, desde ayer empezó a rescatar algunas de las bases que cayeron al crique, para volverle a dar forma a su casa.
Con lágrimas en sus ojos contó que su esposa Magdalena Peraza está enferma. "Esa mujer anda mal. También a mi hija mayor la encontré llorando por esto", lamentó Sánchez.
La casa era habitada por cuatro personas que ahora se han alojado donde un familiar, en el mismo sector del Anexo los Leones, en el barrio El Chaparro.
El alcalde del municipio, Leopoldo Crivelli, manifestó que harán una inspección para ver si colaboran con algo. Pero dejó claro que la alcaldÃa en estos momentos no tiene condiciones económicas para ayudar.
El comisionado regional de Copeco, Carlos González, expresó que se realizó una inspección tras el derribamiento y detectaron que la vivienda se construyó sobre el caudal de la quebrada.
"La municipalidad nunca debió permitir que se hiciera esa casa ni el resto que se construyeron allÃ. No hay ni un margen de 150 metros entre la quebrada y la casa, que es lo indicado", señaló el funcionario.
El tránsito por el bulevar a La Lima, a la altura de Zizima, se mantenÃa interrumpido ayer, ya que la torre de electricidad que cayó a las 9:25 PM del domingo no habÃa sido removida.
Mientras tanto, en otros sectores del valle de Sula habÃa preocupación por el crecimiento de los rÃos Chamelecón y Ulúa.
El jefe de hidrologÃa de la Comisión del Valle de Sula, Luis Dacosta, dijo que en la mañana la estación de monitoreo de Chinda registró que el nivel del Ulúa era de 1.90 metros. La estación de El Tablón registraba 1.04 metros.