Honduras
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) garantiza seguridad al pueblo hondureño que deberá acudir a las urnas sin ningún temor y respaldar, de esta forma, la continuidad del proceso institucional.
El presidente del TSE, Saúl Escobar, pide a los hondureños pensar en Honduras y en las nuevas generaciones asistiendo a los centros de votación a respaldar la alternabilidad en el ejercicio del poder.
Ante las amenazas de boicot, de intimidación, de llamados constantes al abstencionismo de parte de zelayistas que se han declarado enemigos del sistema democrático, el funcionario electoral considera que las elecciones contribuirán en parte a solucionar la crisis.
Las Fuerzas Armadas y la Policía harán su papel dándole seguridad a los hondureños que acudan a las urnas. Habrá policías y militares en todos los centros de votación, urbanos y rurales.
El presidente del ente rector de comicios relata en esta entrevista con EL HERALDO las vicisitudes que el ente colegiado pasó en su momento ante la falta de presupuesto.
A pocas horas de iniciar las elecciones, ¿siente que se ha salvado la democracia? Además, poder emitir el sufragio para contribuir con el país al fortalecimiento de la gobernabilidad, al fortalecimiento del proceso democrático, al fortalecimiento de la institucionalidad e incluso al fortalecimiento del Tribunal Supremo Electoral.El Tribunal Supremo Electoral ha cumplido una responsabilidad constitucional de organizar, de administrar, controlar y supervisar un proceso electoral para que hoy los hondureños habilitados para votar puedan hacer ejercicio del derecho constitucional de elegir y ser electos.
La intensidad de esos altos y esos bajos es lo que se ha considerado como críticos y entendemos, y sin ser ajenos a lo que ha sucedido, desde antes, durante y después del 28 de junio, han marcado un momento histórico del país para reflexionar y reorientar la conducta del Estado, de los funcionarios, de los ciudadanos, y que eso fortalezca el funcionamiento, la gobernabilidad, la democracia, el sistema electoral y político.
A pocas horas de iniciar las elecciones, ¿siente que se ha salvado la democracia?
Además, poder emitir el sufragio para contribuir con el país al fortalecimiento de la gobernabilidad, al fortalecimiento del proceso democrático, al fortalecimiento de la institucionalidad e incluso al fortalecimiento del Tribunal Supremo Electoral.
¿Se sienten satisfechos? Nos sentimos en estos momentos satisfechos de la labor realizada. Hemos desarrollado un trabajo desde el 15 de mayo de 2008, prácticamente 18 meses de trabajo para elegir candidatos. Con este acontecimiento se fortalece la continuidad democrática del país.
¿Realmente ha estado en peligro la democracia? La democracia necesita ser alimentada diariamente. Es una forma de vida que necesita fortalecerse con las actuaciones del Estado, con las actuaciones de los sectores de la sociedad, con las del ciudadano, con la normativa constitucional, con la normativa secundaria y con todo el aparato y los elementos del aparato del estado en funcionamiento. La democracia es una forma de vida que necesita nutrirse permanentemente y ha tenido en la vida política del país sus altos y bajos.
A pocas horas de que se desarrolle esta jornada, ¿el Tribunal garantiza transparencia? El Tribunal es un organismo especializado en hacer elecciones, es autónomo, independiente. Ha actuado y se ha comprometido con la sociedad hondureña a desarrollar un proceso electoral transparente, limpio, seguro, eficiente, moderno y que genere confianza, credibilidad entre los actores que participan compitiendo por los cargos, que genere confianza en la sociedad hondureña y en la comunidad internacional.
Ofrecemos un proceso honesto donde, incluso, los escrutinios van a ser abiertos, y se le asignen los resultados de la voluntad expresada por el pueblo al candidato que realmente los ha ganado.
¿Se ha visto el Tribunal en dificultades para impulsar este proceso? Sí, hubo algunas dificultades al principio.
Recuerde que un proceso electoral debe planificarse con dos años de participación y como mínimo un año de anticipación para que los resultados sean eficientes.
En el mes de junio todavía el Tribunal apenas tenía 15 millones de lempiras en sus cuentas para organizar el proceso electoral y fue hasta el mes de julio que se le asignó todo el presupuesto que necesitaba.
Prácticamente en un período corto el Tribunal ha multiplicado sus esfuerzos humanos, técnicos, administrativos y logísticos para poder organizar este proceso electoral con todas las características y estándares internacionales a fin de que los resultados del mismo sean creíbles, confiables y medibles por la eficiencia y la modernidad.
¿Usted cree que estas elecciones son suficientes para solucionar la crisis política? El país necesita vivir en paz, en tranquilidad y la continuidad democrática es importante para esa paz y esa tranquilidad. Y las elecciones son una obligación constitucional que hay que cumplir. En gran medida serán una contribución a la continuidad democrática del país.
¿Le tiene miedo al abstencionismo? El Tribunal y diversos sectores de la sociedad han hecho esfuerzos para concienciar, para motivar, para estimular la participación de la ciudadanía en la vida política del país. Esperamos con estas motivaciones superar el reto del 56 por ciento de la última elección que tuvimos en el 2005. Ese 56 por ciento que hubo de participación ahora es un reto superarlo y ahí está la gran contribución de la ciudadanía con el país.
Hay que salir a votar, hay que contribuir con la gobernabilidad, con la democracia, con la institucionalidad, con el desarrollo del país y saliendo a votar, participando en las decisiones del país a través de las urnas, se materializa esa gran contribución de la ciudadanía.
¿Cuánto le cuesta al pueblo hondureño estas elecciones? Estamos hablando de 395 millones aprobados en julio, luego hubo un apoyo de 60 millones más y luego millón y medio más. Suman más de 450 millones.
¿Hubo o no ayuda internacional? La ayuda internacional fue congelada a excepción de una cooperación que tenemos con Ifes, que ha continuado hasta el final del proceso electoral.
¿Cómo debería ser la actitud del electorado hondureños en este proceso? Hay que pensar en Honduras, en los hijos, en los nietos, en la forma de vida que tenemos y para ello hay que fortalecer esa forma de vida.
Hay que salir a votar, hay que pensar en el desarrollo del país. Es la oportunidad para que el pueblo hondureño piense en el país y ayude a que nuestro país tenga la continuidad democrática.
La renuncia de más de 170 candidatos ¿de qué manera afecta el proceso? Se inscribieron en el proceso electoral más de trece mil candidatos y de esos han renunciado más de cien, entonces habrá que hacer la proporción (es el 1.3 por ciento aproximadamente).