Honduras
La pólvora ha dejado nuevamente una estela de llanto y dolor.
En menos de una semana, dos menores han sido ingresados en el hospital Materno Infantil luego de perder el 50 por ciento de sus manos.
La primera víctima es Sonia Beatriz, de 9 años, originaria del departamento de Intibucá, quien fue sometida a una cirugía por más de cuatro horas para reconstruirle tres de sus cinco dedos.
Gerson Celín López, también de nueve años, es el segundo caso y fue atendido en las últimas horas, tras haber sufrido una lesión en su mano derecha.
El pequeño es originario de la comunidad de Nahuanterique, en el departamento de La Paz, y presenta dos dedos cercenados.
Según el relato del menor, mientras realizaba un mandado se encontró la carga explosiva, por lo que decidió llevarla a su casa. Era un mortero de gran tamaño, el cual mostró a su papá, quien de inmediato le ordenó que lanzara el explosivo a la basura, pero el menor no obedeció y decidió esconderlo. Álida Mondragón, madre del menor, explicó que dos horas más tarde escucharon el estallido y los gritos del menor, luego de que hiciera estallar el mortero con la ayuda de las brasas del fogón.