Honduras
Una de las consignas del gobierno que asumirá funciones el 27 de enero de 2010 deberá ser cómo enfrentar la sequÃa que afectará gran parte del territorio nacional en los primeros cuatro meses del año, debido al fenómeno El Niño.
Esta advertencia parte de las opiniones que al respecto han expresado las autoridades del ambiente y miembros de la Comisión de Desastres del Congreso Nacional.
Los planes hasta ahora elaborados son insuficientes frente a la magnitud con que se espera afectará la sequÃa, sobre todo en aquellos municipios donde este fenómeno climático es casi permanente, según la diputada Doris Gutiérrez.
Técnicos de la SecretarÃa de Recursos Naturales y Ambiente (Serna) aseguraron que 117 de los 298 municipios que hay en Honduras sufren un acelerado proceso de desertificación.
Los más afectados están ubicados en los departamentos de Choluteca y Valle, al sur del paÃs, asà como Lempira e Intibucá, al oeste, además de El ParaÃso, al este, y la región central.
Gutiérrez plantea que el tema más preocupante es la carestÃa de agua. Severos racionamientos del vital lÃquido ya se están experimentado en ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba y Santa Rosa de Copán.
En Tegucigalpa, las dos represas que abastecen del lÃquido, Los Laureles y La Concepción, almacenan apenas 50 por ciento de su capacidad.
A ello se agrega el reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de que el verano de 2010 será "muy severo", con poca o escasa lluvia.
Según el gerente del Servicio Nacional de Acueductos y Alcantarillado (SANAA), Jack Arévalo, "desde el 2004 en Tegucigalpa no se habÃa presentado una sequÃa de tal magnitud".
La escasa reserva en las presas obligó al SANAA, desde el pasado 1 de noviembre, a establecer un sistema de racionamientos de agua en la capital, en cuya periferia la población más pobre compra a vehÃculos cisterna el barril de 100 galones (380 litros) al precio de 20 lempiras.
Debido al desabastecimiento del lÃquido, el SANAA ha empezado a perforar siete pozos, a redoblar la protección de cuencas hidrográficas y a aplicar sanciones a los que desperdicien el agua.
Respecto a la hambruna que amenaza a unos 100,000 hondureños, de acuerdo con estudios de organismos especializados de las Naciones Unidas, la diputada Gutiérrez lamenta que no existen proyectos para enfrentar esta crisis a largo plazo y lo que se maneje sean programas para distribución de alimentos.
Gutiérrez recordó que organismos de las Naciones Unidas, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), consideran que la sequÃa es, después del huracán Mitch de noviembre de 1998, la peor tragedia natural de América Central en muchos años. En consecuencia, tanto el gobierno saliente como el que entra en enero de 2010 debieran de tener planificada una estrategia para enfrentar este problema.