Honduras
El llanto de los menores es permanente en la sala de Niños quemados del hospital Materno Infantil.
Y es que las quemaduras les provocan un dolor insoportable que es perfectamente evitable. Ese sufrimiento se agudiza al momento de practicarles curaciones. Meylin Matamoros, de 9 años, es una de las niñas que permanece hospitalizada, luego de sufrir quemaduras en su pie.
Su abuela materna, Mélida Rosaura Palma, relató la angustia que vivieron hace ocho dÃas, al momento del accidente.
"La niña querÃa hacer comida, encendió la estufa y el aceite se prendió en llamas. Sin saber qué hacer, mi nieta buscó agua para sofocar el fuego, pero al hacer contacto con el lÃquido ardiente se derramó sobre sus pies", dijo la señora.
La recuperación de la niña ha sido lenta, pero será dada de alta antes de la Navidad, lo que no sucederá con varios de sus compañeros de sala debido a que la mayorÃa presentan quemaduras de tercer grado y necesitan tres semanas, como mÃnimo, de hospitalización.
Quemados por pólvora
El doctor Omar MejÃa, jefe de la Sala de Quemados, explicó que en menos de 15 dÃas se han practicado 22 amputaciones de dedos en los niños, situación provocada por el uso de la pólvora.
"Los niños, además del sufrimiento por la pérdida de sus dedos, quedan marcados para siempre, pues serán estigmatizados, sufrimiento que podrÃamos evitar si a nivel nacional se prohÃbe el uso de los explosivos", dijo el especialista.
Son seis menores los que en menos de un mes resultaron con quemaduras por el estallido de un mortero. En la sala del hospital donde se atiende a los niños con quemaduras los cupos se han agotado debido a que son 14 camas con las que cuenta y todas permanecen utilizadas, al grado que varios pacientes han sido trasladados hacia otras salas.
En lo que va del año se han atendido más de 280 pacientes por lesiones causadas por lÃquidos en ebullición. El incremento de niños quemados surge, de acuerdo a las experiencias de otros años, al momento en que los menores disfrutan de sus vacaciones escolares, asà como en las fiestas de diciembre.
"En la actualidad los niños más pobres son los que están sufriendo por quemaduras, pues a la fecha en ninguna clÃnica privada se ha reportado un caso de un menor lesionado por pólvora", manifestó MejÃa.
Tratamiento
En la atención de los seis menores son más de 500 mil lempiras los que se han invertido debido a que solo en las primeras seis horas de tratamiento de un paciente con quemaduras de tercer grado se gastan 200 mil lempiras. Los médicos no descansan en pedir a las autoridades municipales a nivel nacional para que prohÃban el uso de explosivos, debido a que de esta medida dependerá parar las lesiones graves en menores.