Honduras
Los hondureños tienen una tarea que emprender en el nuevo año: empezar a construir una nueva sociedad basada en la caridad de la verdad, adoptando acciones de solidaridad, la paz, el bien común y principios éticos y cívicos. Esta es la propuesta de la iglesia Católica, expuesta en el editorial del semanario Fides.
El 2010 inicia con un nuevo gobierno presidido por Porfirio Lobo Sosa.
"Es un mandato que obliga a la formación de un gobierno inclusivo. Un gobierno en el que participen todos aquellos hondureños que tengan la capacidad y el sincero deseo de colaborar en un proyecto de transformación", cita el editorial. El objetivo es defender y reinvindicar la condición humana de los que a lo largo de la historia han sido avasallados en sus derechos inalienables.
"Se ha de buscar el desarrollo económico, pero no como un fin por sí mismo. Sino como un medio para lograr el desarrollo humano saludable y sostenible.
Lo cual en el fondo es la consecución del bien común", expresa el catolicismo. Con ello se crearán las condiciones para el desarrollo pleno de los hondureños, se forjará una sociedad donde haya oportunidades para todos.
"El pueblo hondureño entonces se siente comprometido a emprender la labor de construir una nueva sociedad. Basándose en la caridad de la verdad, como lo expresara el papa Benedicto XVI.
Para lo cual es preciso estar dispuestos a adoptar actitudes solidarias. No centrarse en intereses mezquinos, sino en buscar con generosidad la concreción de los principios y valores éticos y cívicos que le dan contenido a la vida social", expresa la iglesia.
Paz y no polarización
Los hondureños han decidido apostar por el futuro.
"El proceso electoral recién realizado fue la prueba irrefutable de que la mayoría de los ciudadanos quieren ser constructores de una nación cimentada en la paz, la justicia y el bien común", señala la iglesia.
"De manera que el pueblo ha sido claro al momento de depositar su voto. No quiere ser guiado por ideologías que polaricen la sociedad. No cree en la existencia de ningún mesías político que posea los secretos para transformar la economía casi en forma mágica.
Tampoco se engaña pensando que la riqueza se produce de manera espontánea o que llega como una dádiva", cita el texto.