Honduras
El dolor es penetrante. Las llagas que mantiene en su cuerpecito lo hacen gritar cada vez que es trasladado al quirófano. Las intervenciones han sido múltiples y las lesiones son cada vez más profundas.
La explosión de un candil casi le cuesta la vida a Jayson Izaguirre, de 8 años, hace más de un mes.
Los médicos de la sala de quemados del hospital Materno Infantil han hecho lo imposible, pero las limitaciones del centro asistencial van mas allá del querer salvarlo, por lo que será trasladado al extranjero. Darío Zúniga, pediatra de la sala, explicó que se hacen gestiones para trasladar al menor a un hospital de Boston.
En la actualidad lo más urgente es comprar unos 300 sobres de Fucidin Intertull, medicamento debe aplicársele de forma permanente.
Para donativos puede llamar a los teléfonos es 236-7355 y 236-7877 de diario EL HERALDO.
En las fiestas de Navidad y fin de año, 16 menores resultaron con quemaduras de tercer grado por causa de líquidos en ebullición y pólvora.