Honduras
El presidente interino Roberto Micheletti afirmó que teme por su vida una vez que abandone el cargo y manifestó que permanecerá en el poder hasta el 27 de enero, pese a las presiones de la comunidad internacional.
"Sí hay una preocupación de parte de muchos de nuestros funcionarios y desde luego, de mi familia y mía, de lo que pueda pasar una vez que nosotros salgamos de esta posición cuando en este momento tenemos mucha seguridad que nos resguarda y pues en el futuro no sabemos lo que puede pasar", declaró a Radio América.
En la entrevista a la radioemisora local mandatario afirmó que recibió información que confirma que un ciudadano de origen venezolano habría ofrecido un millón de dólares por acabar con su vida.
Sin embargo, expresó su confianza en Dios y aseveró que tomará medidas de precaución para evitar que los "enemigos de la democracia" atenten en su contra.
Micheletti sostuvo que trabajará al interior del Partido Liberal para unir la presidencia del Consejo Central Ejecutivo y limpiar a la institución de "comunistas".
Dijo sentirse "plenamente satisfecho" de haber integrado el gobierno con buena parte de los partidos políticos y que apoya la iniciativa de Porfirio Lobo de confomar un gobierno de integración.
El actual presidente reiteró que no renunciará y que cumplirá con su deber constitucional. "A mí el Congreso Nacional me eligió del 28 de junio al 27 de enero", recordó.
"No hay forma de que ni nacional ni internacionalmente alguien me pida que me retire de un mandato constitucional que yo estoy desempeñando, sería un ignorante intento de irrespetar de nuevo la Constitución", comentó.
La comunidad internacional ha solicitado el cumplimiento del acuerdo Tegucigalpa/San José y la renuncia de Micheletti para apoyar completamente al nuevo gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
"Nadie puede venir a legislar a este país, que no sean los diputados electos por el pueblo hondureño", añadió.
Asimismo, expresó que las medidas de presión ejercidas contra los miembros del gobierno en su momento, como la suspensión de visas por parte de Estados Unidos, debían ser en su contra.
"Si no me la quieren devolver (la visa), pues que no me la devuelvan nunca, pero yo creo que es un acto de injusticia amenazar con que les van a quitar la visa a ciudadanos hondureños que son honorables", reflexionó.
"Un ejemplo al mundo, lo dimos un país pequeño" sostuvo y agradeció al Tribunal Supremo Electoral, la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas por su papel durante la crisis política.
Sobre la acusación contra la Junta de Comandantes de las FF AA por abuso de autoridad y expatriación ilegal del ex presidente José Manuel Zelaya, expresó que "sobrarán abogados para apoyar su defensa" poque no hicieron más que cumplir con su deber como manda la Constitución de Honduras.
Finalmente, aseguró heberse sentido incómodo por las declaraciones vertidas ante los medios por el presidente electo Lobo en cuanto a su retiro del cargo, pues debió comunicarse con él para comentarle las presiones a las que era sometido por otros gobernantes y le aconsejó que "se respeten las leyes de este país, que no tenga nadie la oportunidad por fortalezas políticas, por posiciones económicas, de irrumpir la ley" y atender a la población más pobre.