Honduras
Me siento muy mal, pido que me atiendan", repetía César Abelardo Muñoz, de 60 años, en las afueras de la emergencia.
El anciano llegó desde la comunidad de Guayabitas, Olancho; viajó por más de cinco horas con la esperanza de ser hospitalizado, pero al llegar recibió la noticia de que no hay cupos para hospitalización.
El informe que le entregaron los médicos, al evaluarlo sobre una camilla colocada en el pasillo que da a la emergencia, dice que su organismo sufrió una descompensación por causa de la diabetes.
Olga Antúnez manifestó que llegaron al hospital desde las 5:00 de la tarde del miércoles y después de 17 horas no lograban alcanzar un cupo en las salas de hospitalización.
Lo mismo sucedió con Donaldo Oseguera, de 63 años, quien durante las últimas 27 horas pedía ser ingresado a la sala debido a que no soportaba la dureza de la vieja camilla en que permanecía.
"Los médicos nos atendieron acá afuera, pero nos informaron que las salas están abarrotadas", dijo Karen Oseguera, familiar.
Se estima que en las emergencias se están recibiendo unos 2 mil pacientes diarios y 5 mil a nivel de la consulta externa de adultos y niños. Juan Barahona, director del hospital, manifestó que el problema es demasiado complejo para solventarlo de inmediato.