España
La intención de Manuel Zelaya era quedarse 20 años más en el poder, reveló ayer el cardenal Óscar Andrés Rodríguez.
Las declaraciones fueron ofrecidas en la conferencia "Misión de la Iglesia y su incidencia en la lucha contra la pobreza".
Resaltó los esfuerzos que hace el presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, por alcanzar la "reconciliación y unidad de la familia hondureña".
Y es que, producto de las pretensiones de Zelaya, la familia se dividió. Las profundas heridas permanecen abiertas y de ahí que todos los esfuerzos, incluso impulsados por la comunidad internacional, vayan encaminados a lograr el olvido y el perdón.
Rodríguez advirtió que es indispensable la reconciliación porque un pueblo dividido no puede llegar a ninguna parte.
"Estamos haciendo esfuerzos, todos, para que se dé esa reconciliación", dijo Rodríguez a medios de prensa internacional.
Cuando se le preguntó sobre la postura de la iglesia en torno a la crisis, Rodríguez aseguró que no están a favor de ningún golpe, por lo que aseveró que en Honduras lo que hubo fue una "sucesión constitucional".
Según el religioso, fue el presidente Hugo Chávez quien se encargó de convencer a Zelaya para que se quedara 20 años más en el poder.
Denunció que la campaña de difamación y calumnias montada contra la iglesia fue planificada por medios de comunicación financiados por Chávez.
La estrategia, aseguró, es "destruir la autoridad eclesiástica".
Respecto a la expulsión de Zelaya del país, la calificó como insconstitucional.
Respecto a la pobreza, calificó al FMI y la OMC como los "amos" que manejan el planeta y que actúan como "bomberos pirómanos".