Honduras
Fiebre alta, dolor muscular y sangrado de nariz fueron los síntomas que obligaron a Johnathan Jiménez, de 17 años, a buscar ayuda en el hospital Materno Infantil.
El adolescente, luego de ser evaluado, se informó que sería ingresado a la sala de dengue que ha sido habilitada en el centro asistencial con el fin de monitorear la evolución del virus que le transmitió el Aedes aegypti.
El paciente reside en la colonia Honduras de la capital, ciudad donde las autoridades de Salud no han logrado controlar el brote que desató el vector desde mediados del año 2009.
Se estima que por día son ingresados entre 2 y 3 pacientes a la misma sala donde permanece Johnathan.
En total son 19 menores los atendidos de forma permanente en la sala hospitalaria.
Octavio Alvarenga, director de asistencia médica, explicó que los pacientes con síntomas de dengue hemorrágico son los que son hospitalizados, pues la enfermedad es grave.
"Un paciente con dengue hemorrágico debe permanecer bajo vigilancia médica hasta lograr su recuperación, en especial cuando se trata de niños, pues sufren de baja de plaquetas", dijo el galeno.
Las autoridades de Salud han explicado que, pese a las acciones de fumigación y abatización que se han ejecutado, los casos de dengue hemorrágico no han disminuido.
Lenín Quezada, jefe del programa de dengue, recordó que el dengue durante los últimos 15 años ha sido endémico, es decir que la enfermedad ha sido constante.
Los años 1998, 2002, 2004 y 2007 fueron los que alcanzaron la mayoría de los casos de dengue clásico.
En el caso del hemorrágico, durante los últimos tres años ha reflejado un repunte, al grado que el año pasado se sobrepasó el porcentaje de muertes considerada como máximo por organismos sanitarios a nivel mundial, como la Organización Panamericana de la Salud. Las defunciones de 2009 son 12 y hay un caso que permanece en investigación.