Honduras
El "hospital de los pobres" se podrá concluir gracias al convenio de 1.4 millones de lempiras que se firmó con el gobierno y al compromiso verbal de parte del presidente Roberto Micheletti para que se asignen otros dos millones.
Es así que varios pabellones de atención del sanatorio católico San Juan María Vianney de Ars, ubicado en Ojojona, sur de Francisco Morazán, se terminarán con los fondos gubernamentales.
Este sanatorio atiende a personas de escasos recursos económicos en áreas desde la general hasta especialidades como pediatría, ginecología y ortopedia, por módicas cuotas de 400 a 1,500 lempiras al año, según la capacidad económica del paciente.
El director fundador del hospital, el padre Francis Schiefer, dijo que las asistencias financieras gubernamentales no llegaban por desinterés de la Secretaría de Salud, ente delegado para atender los requerimientos económicos del hospital.
Pero gracias al aporte gubernamental "salimos de la aguja de la esclavitud" del ministerio de Salud, dijo el religioso de origen francés.
Schiefer lamentó que los últimos cuatro ministros de Salud del gobierno del ex presidente Manuel Zelaya y el de Roberto Micheletti nunca se interesaron para que el hospital se terminara.
El padre es considerado un héroe en la comunidad porque utilizó dinero propio para construir el hospital que desde hace dos años está en funcionamiento.
El acuerdo solo era por 1.4 millones, pero Micheletti, al recordar que el padre Schiefer lo motivó a que se diera toda la asistencia, instruyó a la ministra de Finanzas, Gabriela Núñez, para que gestionara los recursos faltantes.
"Ministra, busque de donde sea esos 2 millones, siempre en el marco legal", le dijo el gobernante a Núñez.
El anuncio hizo que los asistentes al acto estallaran de júbilo.
Micheletti lloró
En los instantes en los que el mandatario recordaba que autoridades de la Iglesia Católica, como el arzobispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda y el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, le han ayudado con consejos para enfrentar la crisis política, la emoción le pudo y se conmovió hasta las lágrimas.
"Me han aconsejado permanentemente...", dijo Micheletti, para luego guardar silencio y contener las lágrimas que salían de sus ojos.
El convenio lo firmaron Roberto Micheletti, Francis Schiefer, Gabriela Núñez, el arzobispo Juan José Pineda y autoridades de la Secretaría de Salud. Al evento también asistió la primera dama, Siomara de Micheletti.