Honduras
La presidencia del Congreso Nacional no será utilizada como trampolín para una eventual candidatura presidencial ni para financiar campañas de candidatos amigos.
Esta fue una promesa pública que hicieron ayer tres de los cuatro aspirantes a presidir el Poder Legislativo: Antonio Rivera Callejas, Rodolfo Irías Navas y Juan Orlando Hernández.
Celín Discua, el otro aspirante, sigue escondido con un bajo perfil supuestamente porque así se lo han recomendado. Hasta donde le ha sido posible ha evitado el contacto con los periodistas.
En la reunión de antenoche en el Congreso Nacional los periodistas lo llamaron a que se acercara al estrado de la prensa.
Aceptó previa advertencia de que no hablaría del tema de la presidencia del Congreso. Los otros tres candidatos asistieron ayer a la llamada "escuelita" donde acudieron los 45 diputados nacionalistas que por primera vez llegan al Congreso Nacional.
La idea de estas escuelitas es impartirles seminarios de capacitación de adaptación a las normas legislativas.
Callejas, Irías Navas y Hernández utilizaron el evento como una oportuna forma de hacer proselitismo.
A cada uno se les concedió diez minutos para que expusieron sobre sus planes y sus políticas a seguir en el caso de presidir el próximo Congreso Nacional.
Los diputados nuevos se limitaron a escuchar los discursos. Ninguno comprometió su voto de tal manera que el proselitismo continuará hoy y no sería extraño que este fin de semana haya "luz verde" sobre quién será el nuevo conductor del Legislativo.
Irías Navas prometió luchar por mejorar la imagen de los diputados, deteriorada por su conducta ética al legislar. Dijo que luchará porque ese calificativo de que los diputados son "representantes del pueblo", sea percibido y aceptado por el pueblo.
Rivera Callejas, por su lado, se autodefinió como "un diputado conservador, de derecha" de lo cual dijo sentirse orgulloso, pero eso no quiere decir que no esté a favor de las causas justas, la de los pobres a la hora de legislar.
Hernández, mientras tanto, se limitó a hablar de la importancia de que el Ejecutivo mantenga una buena relación con el Congreso Nacional, en la que no haya confrontación.
Este diputado de Lempira asegura que tiene el voto de al menos 48 diputados y el compromiso de apoyo de cinco más.
El papel de Lobo Sosa
El presidente electo, Porfirio Lobo Sosa, que hasta el momento -por lo menos públicamente- no se ha inclinado a favor de ninguno, sigue haciendo las consultas con los diputados preguntándoles quién es para ellos el preferido para presidir la cámara legislativa.
Se sospecha que Lobo Sosa será el gran elector al final si ninguno de los protagonistas logra obtener la mayoría de votos. Sectores políticos consideran que no es conveniente que el presidente electo "meta las manos" para elegir al nuevo presidente del Congreso.
Tampoco conviene, desde el punto de vista de la democracia, que el titular del Ejecutivo controle totalmente el Poder Legislativo.
Resulta sospechosa la actitud del diputado por El Paraíso, Celín Discua, de mantenerse al margen de negociaciones.
De todos, es el único que no ha pedido el voto. Los cuatro aspirantes se han comprometido a respetar las bases que originalmente consensuaron con el presidente electo.
En primer lugar, que el Partido Nacional se mantendrá unido alrededor de este tema y que se respetará al que tenga la mayor parte de diputados a su favor.
Los desafíos
El nuevo presidente del Congreso no solo tiene en la imagen de ese poder del Estado una tarea que hacer.
Nadie de los postulados ha hablado de la política transparente y no sectaria en el manejo del presupuesto y de los subsidios a los diputados.
Sí han prometido mejorar la puntualidad, la calidad en la producción y disminuir la mora legislativa.
Muchas leyes que benefician al pueblo duermen "el sueño de los justos" engavetadas. Esto solo contribuye a deteriorar la imagen que tiene el pueblo de este poder del Estado.
Planes y promesas
Promete total lealtad al presidente Lobo Sosa
"El Congreso Nacional no estará en buenas manos, estará en buenísimas manos", dijo Antonio Rivera Callejas al pedir el voto a los diputados nacionalistas que llegan por primera vez a ese poder del Estado.
Dijo que de ser él el escogido, trabajará con mucha lealtad en el Poder Ejecutivo, que presidirá Lobo Sosa.
"No voy a convertir el Congreso Nacional en una plataforma para buscar la presidencia de la República. Tampoco voy a apoyar, con fondos del Estado una candidatura presidencial", prometió.
Rivera Callejas dijo que le gustaría ser presidente del Congreso como un legado familiar, pues su abuelo, Antonio César Rivera, presidió el Congreso en tiempos del gobierno de Carías, y su padre, Mario Rivera López, también lo fue durante la administración constitucional de Oswaldo López Arellano (1965-1971).
El mundo se dará cuenta de las sesiones del CN
Juan Orlando Hernández se propone, entre otras cosas, mejorar la imagen de los diputados.
Su deseo, dijo, es darle al Congreso Nacional total transparencia, tanto en el manejo de su presupuesto como en la necesidad de que el pueblo y el mundo se enteren de lo que pasa en cada sesión.
En ese sentido, prometió conectar el audio y el video de las sesiones a la página electrónica para que todos, en cualquier parte del mundo se enteren de lo que está pasando en ese poder.
Hernández promete una total coordinación con Casa de Gobierno para legislar en beneficio del pueblo que los eligió. También promete una pantalla electrónica.
Hernández recordó que por ser él el promotor de la nueva filosofía ideológica del partido (centrohumanismo), encontró muchas barreras y al final el tiempo le dio la razón. Tenemos un presidente electo por una gran mayoría.
Reformará el reglamento para quitar poder
El Reglamento del Congreso Nacional, que otorga poderes casi absolutos a su presidente, debe ser reformado.
Esta es la opinión del candidato a la presidencia de ese poder del Estado, Rodolfo Irías Navas. "Hay que hacer un congreso totalmente diferente. En primer lugar, reformando el Reglamento Interno, quitando esa autoridad magnánima que tiene el presidente del Congreso, haciéndolo más participativo y sobre todo buscando la manera cómo la emisión de leyes sea más efectiva, sobre todo leyes de profundo contenido social".
Irías Navas dijo que si él no es el ungido, respetará lo que diga la mayoría de los diputados nacionalistas.
Promete un nuevo Congreso que no será usado como plataforma para una candidatura presidencial. "Tengan la plena seguridad que de llegar a ocupar la presidencia del Congreso, jamás buscaré el siguiente paso", expresó.