Honduras
Usualmente en los pasillos de Casa Presidencial reina un silencio profundo en la noche, pero desde hace varios días esto no es posible debido a centenares de ciudadanos que llegan a esa sede estatal porque tienen cita, nada menos y nada más que con el Presidente de la República, Roberto Micheletti Baín.
Todas estas personas llegan para tomarse fotos con el mandatario a quien le agradecen por su papel de defensa de la democracia y por su fortaleza ante la presión internacional. ¿Un héroe?, aún no, aunque los miembros de la Asociación de Industriales de Honduras (ANDI), lo declararon el primer héroe del siglo XXI, durante un reconocimiento que le dieron recientemente.
Es que los hondureños tienen ciertos rasgos de maniqueísmo, de acuerdo a lo expresado en una ocasión por el historiador Gustavo Castañeda, quien dijo que en Honduras hay tendencias a considerar a las personas como ángeles o luzbeles (diablos).
Al parecer los empresarios se han contagiado de esta tendencia de pensamiento al considerar al presidente Micheletti como un héroe, luego que para muchos durante los últimos cuatro años fue un villano.
Según el analista político Matías Funes, la personalidad del mandatario permite esta dualidad de criterios y pensamientos respecto a él de parte de varios sectores de la sociedad: “él es tan odiado como amado y más después de los sucesos del 28 de junio pasado, cuando se destituyó al ex presidente Manuel Zelaya y tomó el mando de la nación pese a las presiones internacionales”.
Especial: Los hechos del 28 de junio
El crítico cree que esto puede ser una campaña de los empresarios, quienes venden la idea de una persona digna de ser tomada como un héroe por su defensa a la democracia hondureña.
Sin embargo, Funes considera que para que la percepción empresarial sea tomada como cierta, es necesario que pase mucho tiempo para que sea la historia, y no los políticos y empresarios, los que hablen y le otorguen un rango similar al de José Trinidad Cabañas, Francisco Morazán y Lempira.
Los analistas políticos aseguran “a pie juntillas” que la popularidad del presidente Micheletti ha salido de las profundidades en las que los hondureños la han mantenido, especialmente desde la huelga de fiscales y el apoyo a "Mel2 para suscribir un convenio con la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de las Américas (ALBA), para lograr alcanzar el lugar más alto, algo fuera de lo común en un país en el que los mandatarios llegan a ser considerados los parientes más cercanos del chacal, como el más odiado de todos los mortales.
El Presidente es el más querido por muchos y el más odiado por otros. Nadie es moneda de oro para caerle bien a todo el mundo… ¿no lo cree usted?
El dato
Los hondureños que quieren una cita para tomarse una fotografía o conseguir un autógrafo del presidente Micheletti llaman al 290-5000 de Casa Presidencial.