Honduras
Los aspirantes a la presidencia del Congreso Nacional "quemarán hoy sus últimos cartuchos" en su lucha casi desesperada por conquistar a la mayoría de diputados nacionalistas, que será su carta de presentación ante el presidente electo, Porfirio Lobo Sosa.
Lobo Sosa, por su parte, viajó ayer a Estados Unidos, de donde retornará en los primeros días de la próxima semana para encabezar el miércoles 20 una reunión de bancada.
Será en este encuentro donde se elegiría al nuevo presidente del Congreso, cargo al que aspiran Antonio Rivera Callejas, Rodolfo Irías Navas, Juan Orlando Hernández y Celín Discua Elvir.
A excepción de Discua, los aspirantes a suceder a José Alfredo Saavedra se han dedicado en las últimas semanas a hacer un proselitismo abierto, individual y colectivo, con los diputados nacionalistas que salieron electos el 29 de noviembre.
La labor de convencimiento se ha centrado más entre los diputados que se reeligen en vista de que la mayoría de los 45 que llegan por primera vez prefieren esperar la línea política que les va a dar Lobo Sosa para fijar su voto.
Por lo general, los diputados nuevos no desean quedar mal con el presidente de la República, que fue el que les dio la oportunidad de figurar políticamente. El diputado Mario Tomás Barahona dijo a EL HERALDO que Irías Navas aglutina alrededor de 42 diputados, de los cuales ocho son de Francisco Morazán y nueve de Cortés.
Pero Juan Orlando Hernández asegura igualmente tener a su favor más de 40 congresistas, entre los cuales hay algunos que son parte de los cuadros del presidente del Comité Central, Ricardo Álvarez.
En fuentes del nacionalismo se supo que hoy Hernández tendrá una reunión en su casa y lo mismo hará, en un hotel capitalino, Irías Navas. "Yo haré mi parte", dijo Rivera Callejas.
A Rivera Callejas se le ha visto muy de cerca de los 45 diputados nuevos, atendiéndolos, orientándolos y ayudándolos en estos días que han estado en la capital recibiendo, en la llamada "Escuelita", los seminarios sobre técnicas parlamentarias.
El diputado y abogado constitucionalista Rigoberto Chang Castillo ha sido uno de los que han estado impartiendo los seminarios a diputados nacionalistas.
Ayer, al despedirse de ellos en el hemiciclo legislativo, les confesó que espera su voto porque aspira a convertirse en el secretario del Congreso Nacional.
Visita al Congreso
Antes de abandonar la ciudad, los diputados fueron llevados a "conocer" el salón de sesiones. Parecían niños de escuela, neófitos en política, pero muchos de ellos son verdaderos líderes, herederos de los caudillos regionales.
En el Congreso les mostraron sus curules, sus gavetas y el lugar exacto donde deberán estar sentados.
Se les instruyó sobre cómo utilizar los micrófonos, cómo pedir la palabra y qué hacer cuando quieran sacar una fotocopia de sus mociones o iniciativas de ley.
Algunos preguntaron si hay oficinas exclusivas para cada diputado, pero este privilegio solo lo tienen los miembros de la junta directiva, algunas comisiones y los jefes de bancada.
Se les presentó al personal auxiliar de la cámara legislativa, a las secretarias, a los asistentes de cámara, al personal de protocolo y al popular "Caballo" (Mauricio Zepeda), que sirve de enlace con la prensa.
El Congreso Nacional, que dispone de un presupuesto de más de 400 millones anuales, no tiene un salón donde sus diputados puedan digerir sus alimentos. Chang Castillo les explicó que hay un proyecto encaminado a llenar esa necesidad.
Un congreso renovado
El que viene será un Congreso renovado en un 57 por ciento. De los 128 diputados electos el 29 de noviembre, 74 son nuevos y 54 lograron reelegirse.
El Partido Nacional sacó 71 diputados, de los cuales 45 vienen por primera vez. Los liberales disminuyeron su cuota en un 27.4 por ciento, seguramente por la crisis política de la que fueron protagonistas: obtuvieron 45 diputados (21 nuevos).
Este lunes comienzan su "escuelita". De los cinco diputados que sacó la DC, tres vienen por primera vez.
El partido que renovó su bancada en un 90 por ciento y perdió una curul fue UD: tendrá cuatro diputados, de los cuales tres son nuevos. El Pinu, que tenía dos diputados, subió a tres, de los que dos llegan por primera ocasión.