Honduras
“Cuanto mal le hacen a nuestra Patria las divisiones y las luchas egoístas, cuanto mal le hacen los que pelean defendiendo solo sus intereses, pero no velan por el bien de todos”.
Esta es parte de la reflexión hecha por el vicario de la catedral metropolitana, Juan Carlos Martínez, durante la homilía dominical.
El religioso exhorto a los presentes a buscar el bien común, considerando el ejemplo del Señor Jesús, quien en su ministerio se dedicó al bienestar de los demás.
Durante su sermón, comparó al país con una barca, la cual “si se hunde, nos hundimos todos. En Honduras deben terminarse las divisiones que nos confrontan, para darle paso a las diversidades que nos enriquecen”, enfatizó.
“En el cuerpo de Cristo la verdadera amenaza a la unidad no la representan las diferencias sino las pretensiones de algunos miembros de erigirse sobre otros”, agregó.
“Nuestra Honduras necesita de hombres y mujeres que a pesar de pensar distinto se comprometan a reconocerse como hermanos”.
El vicario recordó los tiempos bíblicos relatados por el Apóstol Lucas, en el cual se manifiesta el amor de Dios expresado a través de Jesús.