Honduras
Un nuevo gobierno de reconciliación inicia con la asunción del Presidente Constitucional de la República, Porfirio Lobo Sosa.
Este es el énfasis inicial del nuevo gobernante que debe olvidar el pasado reciente, especialmente lo ocurrido el 28 de junio pasado con la destitución del ex presidente Manuel Zelaya Rosales, quien atentó contra la forma de gobierno al querer reformar la Constitución de la República, mediante una Asamblea Nacional Constituyente.
El actual mandatario tiene una tarea difícil por delante, ya que necesita unir a la familia hondureña independientemente de la opinión política y religiosa de cada uno, mientras trata de recuperar la economía del país que ha quedado deteriorada por la falta de apoyo internacional los últimos siete meses.
Honduras dejó de percibir cerca de 2,000 millones de dólares de ayuda internacional, debido a la crisis política. “Este es bastante dinero que nos podía servir para comprar medicinas durante 20 años. No se han dado cuenta que a quien le han hecho daño con todo esto es al pueblo hondureño”, aseguró el mandatario.
Y tiene razón, pues el deteriorado sistema de salud hondureño presenta hospitales mal equipados, con necesidad de personal, pues la atención se ha centrado en las ciudades más importantes dejando por un lado las comunidades más vulnerables y postergadas.
Las políticas de salud no se han definido a la prevención, por lo que los costos suben en un alto porcentaje cada año, especialmente en la incidencia de enfermedades que podrían ser combatidas con un poco de conciencia en cuanto a la higiene de las comunidades.
El titular del Poder Ejecutivo considera que es necesaria también la instalación de la Comisión de la Verdad, integrada por miembros notables de la sociedad que investiguen e informen lo que realmente sucedió en acontecimientos como el del 28 de junio.
Sin embargo, Lobo considera que la labor de este cuerpo representativo no se centrará específicamente en el inicio de la crisis política, sino que también en eventos anteriores en los cuales el pueblo tiene el derecho de conocer.
El Presidente Lobo quiere transparencia porque así se combate la corrupción en todos los niveles y es la mejor forma para generar riqueza para todas las familias hondureñas.
Pretende además mejorar la educación, la producción agrícola, los índices de seguridad e impulsar la inversión extranjera.
El actual mandatario proviene de una familia adinerada del departamento de Olancho y pregona el humanismo cristiano, pues considera que el Estado y los servidores públicos deben servir al pueblo antes que nada.
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