Honduras
El presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y juez natural, Jorge Rivera Avilés, dictó ayer sobreseimiento definitivo a favor de la Junta de Comandantes de las Fuerzas Armadas de Honduras.
En la culminación de la audiencia inicial, la cúpula militar quedó absuelta de los delitos de abuso de autoridad y expatriación ilegal del ex presidente Manuel Zelaya, que le imputó el Ministerio Público (MP) el pasado 6 de enero.
La carta de libertad definitiva se entregó a favor de Romeo Vásquez Velásquez, Venancio Cervantes, Carlos Antonio Cuéllar, Luis Javier Prince, Miguel Ángel García y Juan Pablo Rodríguez.
El MP introdujo pruebas documentales, la declaraciones de dos testigos protegidos y pericial. Por su parte, el equipo de defensa basó la tesis en que sus representados actuaron en el marco de un estado de necesidad.
En ese sentido la defensa aportó prueba pericial y documentales, entre ellas informes desclasificados de inteligencia militar y policial, informe de daños y sabotajes, listado de personas fallecidas entre el 28 de junio y 7 de diciembre, listado de nicaragüenses, venezolanos y colombianos detenidos tras la sucesión constitucional, entre los más de 900 que se encontraban en el país.
Evidencias irrefutables
El juez natural estimó que se han acreditado varios extremos, entre ellos que "antes y después de que se produjo la captura del señor Manuel Zelaya Rosales, los imputados recibieron información confiable en el sentido de que en el país corría un peligro grave, real e inminente, no solo en el orden institucional, sino en cuanto a pérdidas de numerosas vidas humanas, motivado tal peligro por las acciones violentas de los seguidores del señor Zelaya Rosales, entre los que se encontraban personas originarias de otros países", cita la resolución judicial.
Dada esta información, no se encontró un lugar de detención legal para Zelaya que garantizara no ser rescatado por sus seguidores para evitar ser juzgado y la seguridad de las personas, por lo que se decidió trasladarlo a Costa Rica.
"Este juez natural percibe que, efectivamente, se dio en Honduras una situación de grave peligro, real e inminente, que de haber continuado hubiera significado el derrumbe institucional del Estado, la ingobernabilidad y el enfrentamiento entre hondureños, con la consiguiente pérdida de vidas humanas", cita el fallo.
"No se ha acreditado que los imputados hayan actuado con dolo sino más bien teniendo en mente fines justificables, como lo eran preservar la democracia de la República de Honduras y evitar el derramamiento de sangre", dijo Rivera.
Ante ello el juez adquirió la convicción plena de que los imputados no incurrieron en abuso de autoridad y expatriación por lo que les dictó el sobreseimiento definitivo y se les entregaron las cartas de libertad.
Un hecho que se acreditó en la audiencia fue que, tras ser capturado, "Mel" viajó a San José con camisa, pantalón y botas; no en pijama como lo hizo creer ante la comunidad nacional e internacional.
A Zelaya también le quedó tiempo de llevar una tarjeta de crédito pagada por el Estado de Honduras con la que gastó 80 mil dólares en apenas cinco días.