Honduras
La madeja de corrupción detrás de la concesión de la represa Nacaome sigue deshenebrándose y revelando una turbia trama que podría involucrar a altos funcionarios de la pasada administración.
Documentos en poder de El Heraldo revelan que el pasado 22 de enero, fecha con que apareció publicado en La Gaceta el decreto de la concesión, se imprimieron dos versiones del diario oficial.
Las dos ediciones tienen la misma fecha e igual número, pero solo una de las versiones incluye el concesionamiento a un consorcio italo-hondureño por 25 años bajo cuestionadas condiciones para el Estado.
La concesión fue rechazada por diversos sectores de la zona sur, que solicitaron al Ejecutivo y Legislativo parar la publicación del decreto en La Gaceta.
No obstante, y pese a que el anterior gerente de la Empresa Nacional de Artes Gráficas (Enag) Fernando Calderón se comprometió por escrito a no imprimir ese decreto, para dar tiempo a que una comisión del Congreso Nacional investigara varias irregularidades, al final incumplió con su palabra.
Se imprimieron veinte versiones de la edición de La Gaceta donde se consigna la concesión de la represa Nacaome, y mil de la otra versión donde no aparece ese decreto.
El diputado liberal por Valle, Eleazar Juárez, anunció el mes pasado que introducirá una moción ante la nueva Cámara Legislativa para derogar el contrato. Solicitarán además investigar al detalle el procedimiento que se siguió para adjudicar la presa al sector privado.
La obra fue financiada por Italia para brindar los componentes de riego y agua potable y España aportó su financiamiento para instalar turbinas y construir el cuarto de máquinas con capacidad de generar 30 megas.
El ex presidente Roberto Micheletti aprobó la concesión de la represa de Nacaome en Consejo de Ministros realizada el 19 de noviembre del 2009.
Las compañías beneficiadas son Italian Industrial Agency SRL, B& Altolumei s.nc., Hidrocontrol S. de R.L de C.v y Desarrollo, Construcciones y Equipo S.A. de C.V (Decosa), las dos primeras empresas son italianas y las dos últimas trabajan con capital hondureño.
Ellos fueron facultados, según decreto, a preparar los estudios de factibilidad técnica y económica de la represa Nacaome y llevar a cabo la concesión, a través de la Empresa Mercantil Hondureña Eléctrica Nacaome, S.A., conocida como Enasa, cuyo representante legal es Augusto Renato Montari, un ciudadano italo-estadounidense que radica en Honduras desde hace varios años.
Por parte del Estado, el ingeniero Rosario Bonano Zaldívar firmó el contrato en su condición de ministro de Soptravi y amparados en un estudio técnico realizado por la Comisión de Modernización del Estado, adscrita al Ministerio de la Presidencia de la República, en ese momento dirigido por el profesor Rafael Pineda Ponce.
El gobierno italiano ha manifestado su oposición a la concesión, que obstaculizará además la donación de $35.4 millones a los pobladores de 90 comunidades.
Recientemente, tres de los cuatro diputados que suscribieron el dictamen favorable a la concesión manifestaron su "arrepentimiento".
El proyecto de decreto fue enviado al Congreso por Bonano, quien también es investigado por la ampliación de presupuestos para diversas obras de infraestrura.