Honduras
El objetivo de la Comisión de la Verdad es conocer la verdad sobre los hechos antes, durante y después del 28 de junio.
Pero en ningún momento se ha establecido que esta comisión, coordinada por un ex vicepresidente guatemalteco, tenga potestades para sugerir incluso reformas constitucionales.
Ayer, varios sectores de la sociedad alertaron sobre la posibilidad de que esta comisión proponga "reformas" con la justificación de evitar futuras crisis políticas y que el informe sea usado por sectores interesados para proponer procesos ilegales similares a la cuarta urna.
El comisionado de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, se preguntó si la Comisión de la Verdad es una continuación de la cuarta urna.
Alertó al pueblo hondureño que a través de la Comisión de la Verdad se pretende subsanar los vicios que, según ellos, hay en la Constitución de la República, como el de la reelección y los artículos pétreos.
"Si lo que nos quitamos con la cuarta urna nos la van a imponer con un yuguito disimulado a través de la Comisión de la Verdad, entonces el señor Stein está presidiendo y coordinando una constituyente en Honduras".
Integrantes
Por su parte el ex presidente del BCIE, Federico Álvarez, considera que si hay que crear una Comisión de la Verdad, por qué no buscar gente que no sea cuestionable para nadie.
"Podríamos haber buscado investigadores de gran renombre internacional, un grupo de profesores constitucionalistas que estarían encantados de estar aquí sin ningún interés y sin ninguna vinculación y la gente estaría más tranquila" dijo Álvarez.
Manifestó que todo este andamiaje que se está montando "suena a mucho de cosas del pasado, qué necesidad hay de este apuro en la Comisión de la Verdad cuando tiene seis meses para instalarse".
Recordó que en una entrevista que dio el presidente desde Casa Presidencial manifestó que la Comisión de la Verdad muy probablemente sugerirá reformas constitucionales.
"Es decir, no se ha convenido la Comisión y ya sabemos que va a recomendar reformas constitucionales", alertó Álvarez.
Considera que se deben distinguir dos cosas: unas son las reformas que son convenientes a la Constitución de la República para profundizar nuestra democracia y otras son las que la Comisión de la Verdad quiera hacer con la Constitución.
"Lo único que sabemos es lo que Stein dijo y dice: que es necesario revisar el proceso que se le debe seguir a un Presidente para destituirlo, desconociendo lo que dice el artículo 239 de nuestra constitución", comentó Álvarez.
Este artículo expresamente indica que "el ciudadano que haya desempeñado la titularidad del Poder Ejecutivo no podrá ser presidente o designado. El que quebrante esta disposición o proponga su reforma, así como aquellos que lo apoyen directa o indirectamente, cesarán de inmediato en el desempeño de sus respectivos cargos".
