Honduras
El presidente de Honduras, Porfirio Lobo Sosa recibe presiones de parte de las Fuerzas Armadas y de instituciones fuera del país, para que no se remueva al jefe del Estado Mayor Conjunto, Romeo Vásquez Velásquez, o se le “dé una salida honrosa”.
La denuncia fue dada a conocer por el vicepresidente del Congreso Nacional, Marvin Ponce, quien se mostró en desacuerdo de que el titular del Poder Ejecutivo “mantenga en sus puestos a los miembros de la junta de comandantes” que capturaron y extraditaron al ex presidente Manuel Zelaya Rosales el 28 de junio pasado.
El diputado del Partido Unificación Democrática aseguró que se han mantenido tres puestos claves en la administración pública sin nombramiento oficial de sus titulares, ya que “se quiere entregar esas instituciones al cuerpo castrense, en agradecimiento”.
Un ejemplo es Hondutel, Migración, Instituto de Conservación Forestal (ICF), que aún se encuentran bajo en mando de los militares. “Parece que los verdes tienen más poder ahorita”.
Las declaraciones de Ponce se ofrecen horas después de la reunión que el mandatario hondureño sostuvo con los miembros de la Junta de Comandantes en Casa de Gobierno.
Ponce insistió que lo que sucedió en la sede del Poder Ejecutivo fue “una encerrona”.
El problema, en este caso, dijo el diputado, es “que se mantiene una junta de comandantes golpista y eso puede afectar al país que busca la reconciliación”.
Por su parte, el portavoz de las Fuerzas Armadas, Ramiro Archaga negó que haya habido una encerrona para el presidente de Honduras, ya que llegaron al palacio presidencial por una orden de Lobo Sosa.
“Nosotros somos respetuosos de la ley y no tenemos nada que esconder. No hay que alarmar a la población, pues nosotros sólo nos reunimos con el mandatario por una orden suya”, dijo.
Sobre la posible remoción del jefe del Estado Mayor Conjunto, aseguró que Lobo no tiene prisa de hacer estos cambios, además el período de Vásquez finaliza en diciembre de 2010.