Honduras
Las aduanas del país siguen siendo el botín más apetecido por la clase política hondureña.
Informes en poder de EL HERALDO establecen que hay fuertes presiones para que se nombre en las aduanas a personas que militaron en la corriente política de Porfirio Lobo Sosa y en la que lideró, en las internas, el actual canciller Mario Canahuati.
De ahí que, a 20 días de haber tomado posesión, no ha sido posible hacer los nombramientos de administradores y subadministradores de aduanas, aforadores y delegados fiscales en tiendas libres, entre otros nombramientos.
Históricamente, familias de renombre en zonas fronterizas y caudillos políticos reclaman las aduanas como un feudo al que se niegan a renunciar. De ahí que, lejos de solucionarlos, se han agudizado los problemas de evasión y defraudación fiscal, así como el contrabando que en mayor o menor grado se registra en cada una de las 17 aduanas diseminadas a nivel nacional.
Cifras extraoficiales revelan que el Estado pierde al año más de 10,000 millones de lempiras, aunque expertos creen que la cifra se queda corta en virtud de que, prácticamente en todos los renglones de importación, se han registrado sonados escándalos de corrupción.
El “gasolinazo”, el “carrazo”, el “maquinazo”, el “arrozazo” y el “mantecazo”, para mencionar solo los más recientes, han quedado en simples escándalos y, por tanto, en la impunidad.
De acuerdo a las leyes vigentes que regulan la actividad aduanera, para ser administrador es preciso ser hondureño, poseer título universitario con experiencia en materia aduanera, no ser concesionario ni contratista ni tener cuentas pendientes con la hacienda pública, y no estar inhabilitado para ejercer la función pública.
Aunque los requisitos son suficientemente claros, los mismos han sido obviados por los gobiernos de turno y, a juzgar por las presiones políticas que pesan sobre el nuevo gobierno, el compadrazgo y favoritismo podrían continuar si los cargos se asignan al margen de la ley.
Suenan nombres
Fuentes consultadas por EL HERALDO revelaron que son varios los políticos que ya suenan para ocupar estos cargos, entre ellos algunos personajes que aspiraron a cargos públicos pero no resultaron electos.
Para el caso, entre los dirigentes cercanos a Pofirio Lobo se menciona a Marcos Obdulio Hernández, quien aspiró a la alcaldía por Ocotepeque.
Mauricio Coto (candidato a vicealcalde), Rafael Chinchilla (coordinador político en Ocotepeque), Héctor Romelio Aguilar (candidato a diputado), Víctor Hugo Ventura (ex diputado y dirigente del pepismo), Mariano Cerrato (custodio electoral) y el profesor Antonio Lanza (dirigente nacionalista y ex director de la escuela Mixta de Ocotepeque).
Asimismo se menciona al profesor Felipe Vinicio y a Jerónimo Chinchilla. Todos estos dirigentes políticos que activaron en el movimiento de Lobo Sosa habrían sido propuestos ya para ocupar cargos en las diferentes aduanas de la zona occidental.
Los dirigentes de Mario
Por el lado de Mario Canahuati, actual canciller y ex precandidato presidencial, también se mencionan nombres para ocupar cargos en las aduanas.
Para el caso se menciona que el diputado por Ocotepeque, Román Villeda, es quien ha presentado propuestas para las aduanas de Agua Caliente y El Poy y para la dirección Departamental de Ocotepeque.
Edwin Chinchilla, quien pertenece a las bases de Román Villeda y del alcalde de Ocotepeque, Cristian Acosta, ha sido el propuesto para administrar la aduana de Agua Caliente.
Como subadministrador se menciona a César Osmín Arita, quien tiene experiencia de 20 años, pero en Salud.
Para la administración de El Poy se menciona a Yariel Ventura, quien también trabajó en la campaña con Román Villeda.
Como contador en Agua Caliente se menciona a Alex Pacheco y Valencia Leveron como oficial de aforo. Salvador Villeda se menciona como oficial de aforo en Agua Caliente.