Honduras
El ministro de Seguridad de Honduras, Oscar Álvarez Guerrero recibió amenazas de muerte por parte de los miembros de la mara 18, según confirmó el titular de la Dirección Nacional de Investigación Criminal, José Francisco Murillo López.
Las declaraciones del alto oficial de la policía fueron dadas a conocer después de realizar un decomiso policial en Transportes Costeños, que transita el corredor de Tegucigalpa y San Pedro Sula.
Murillo López informó del decomiso de una caje que contenía varias bolsitas con droga, armas y una carta en la que se lee una amenaza de muerte en contra del ministro de Seguridad.
Se constató que una de las pistolas decomisadas durante el operativo pertenece a la Policía Nacional Preventiva, aunque también se encontraron granadas y cargadores, entre otros.
El hecho llama la atención de las autoridades, pues el oficial constató a los medios de comunicación que ya se han recibido amenazas así en contra de oficiales de ese cuerpo de seguridad.
Según Murillo López, se ha identificado a la persona que mandó la caja desde San Pedro Sula y la que lo iba a recibir en la capital de Honduras.
En una conferencia de prensa realizada a su arribo de Colombia, el ministro de Seguridad dijo que los delincuentes ya resienten el trabajo que se realiza en contra de la criminalidad.
Reveló el nombre del supuesto marero que enviaba el "paquete" desde San Pedro Sula, Darwin Galindo, alias "El espanto".
El ministro de Seguridad, Oscar Álvarez aseguró que quienes quieren atentar contra su vida, pretenden detener la lucha frontal que tiene contra el crimen organizado.
“Nosotros no daremos ni un paso atrás, más bien esto nos llena de energía para seguir adelante. Actuaremos dentro del marco de la ley para poder librar a Honduras de este flagelo que es el narcotráfico y todo tipo de delitos”, expresó el funcionario.
De acuerdo a fuentes al interno de la institución policial, el grupo de los Zetas ha ofrecido 20 mil dólares por la cabeza de Álvarez.
El personero dijo que los Zetas son una organización criminal de droga mexicana, uno de los carteles más sanguinarios y activos. Ellos tienen tentáculos en Guatemala y Honduras.
“Nos llama la atención que los Zetas hayan iniciado operaciones acá y contratar mareros de la 18 para que lleven a cabo esta acción criminal, ya ellos prometieron un inicio de 20 mil dólares para comenzar la operación”, ratificó.
Agregó que los criminales sumarán a esta cantidad, 150 mil dólares más carros, armas, drogas para llevar a cabo esta acción. “Los capos regionales empiezan a sentir pasos de animal grande”.
El ministro dijo que los criminales saben que él libra una lucha frontal y esto se demuestra con el plan de acción que firmamos con Colombia.
La información preliminar que las autoridades hondureñas han obtenido con la unidad de inteligencia colombiana la conforma un banco de datos muy amplia, que les servirá para capturar a los capos hondureños y los que hagan todo tipo de ilícito.
El ministro de Seguridad ya había sido amenazado a muerte al inicio de la administración de Manuel Zelaya Rosales, quien le envió a un consulado en Houston, para proteger su integridad personal.
Alvarez, que desempeñó ese cargo en el gobierno de Ricardo Maduro (2002-2006) mandó a la cárcel a unos 800 líderes de las pandillas M-18 y Mara Salvatrucha (MS-13) para neutralizar a los grupos juveniles que sembraban el pánico, especialmente en barrios y colonias marginales de las principales ciudades de Honduras.
El ministro emprendió una ofensiva en contra de la delincuencia el 28 de enero, un día después que asumiera el gobierno de Porfirio Lobo.