Honduras
Los candidatos presidenciales, cinco días antes de celebrarse las elecciones, suscribieron un “acuerdo de compromiso político” que los obliga convertir el Tribunal Supremo Electoral (TSE) en un cuarto poder del Estado.
“Como candidatos a la Presidencia de la República, ante el altar de la patria, nos comprometemos a cumplir los siguientes acuerdos”, dice el documento firmado el 24 de noviembre.
El quinto punto establece: “Presentar al Congreso Nacional una reforma constitucional para dar al Tribunal Supremo Electoral carácter de poder electoral, con una estructura tal que garantice plenamente su independencia, y le otorgue jurisdicción y competencias, para que pueda resolver, con exclusividad, todos los recursos de tipo electoral, sin perjuicio de lo establecido en la Ley de Justicia Constitucional”.
Este compromiso fue firmado por María Guillén, en representación de Porfirio Lobo; Elvin Santos, Bernard Martínez, Felícito Avila y la organización Mirador Electoral.
Se justifica en este compromiso la crisis política y el peligro que tuvo el proceso electoral en la gestión Zelaya por falta de financiamiento.