Honduras
El gobierno retomó ayer el conflicto de tierras del Bajo Aguán.
El presidente Porfirio Lobo recibió ayer, por segunda ocasión, a los campesinos que mantienen tomadas unas 3,000 hectáreas de tierra que pertenecen al empresario Miguel Facussé en la búsqueda de una solución definitiva al conflicto, que ha causado varios enfrentamientos en el sector.
Durante el encuentro, Lobo Sosa hizo dos propuestas a los campesinos que se niegan a abandonar los terrenos que han servido para el cultivo de banano y palma africana.
El mandatario propuso a los campesinos la reubicación sobre unas 6,500 manzanas de tierra que el gobierno estarÃa adquiriendo en otro sector para favorecer a las familias que en la actualidad se encuentran en las tierras en disputa.
La otra propuesta consiste en la ejecución de diligencias encaminadas a adquirir las tierras que se encuentran en conflicto. Deysi Ibarra, subdirectora del INA, manifestó que la segunda propuesta dependerá del interés del propietario de poner a la venta las mismas.
"La cantidad que se pide por esas tierras es bastante alta, son tierras preparadas y mecanizadas y la otra opción es la reubicación en otros predios que el Estado pueda comprar y se les de la asistencia técnica para que se dediquen al cultivo", manifestó Ibarra.
Los campesinos tomaron ambas propuestas y se comprometieron a discutirlas y analizarlas para dar respuesta al gobierno en un perÃodo de 10 a 15 dÃas.
Al cierre de la reunión las partes acordaron incluir en la próxima reunión al propietario de las tierras, el empresario Miguel Facussé, pues la idea es tener la representación de ambos sectores y buscar una solución al conflicto.
En horas de la tarde, Lobo Sosa se reunió con empresarios organizados en la Federación Nacional de Agricultores y Ganaderos de Honduras (Fenagh) y con el empresario Miguel Facussé, a quienes les garantizó la seguridad jurÃdica a la propiedad, asà como analizar el problema para evitar situaciones conflictivas en el sector.