Honduras
El Congreso Nacional dejó en manos del Poder Ejecutivo la anulación o no del polémico contrato de concesión a un consorcio italo-hondureño para administrar y explotar por 25 años la central hidroeléctrica de Nacaome, ubicada al sur de Honduras.
El Congreso no puede anular el contrato pues se trata de un acto administrativo del Poder Ejecutivo con el consorcio italo-hondureño denominado Eléctrica de Nacaome, S.A. (ENASA).
Los diputados derogaron anoche el decreto que convertía en ley de la República la controvertida concesión suscrita por el gobierno y la empresa italiana con capital accionario hondureño.
Sin embargo la relación contractual sigue vigente en vista que corresponde a las autoridades del Ejecutivo revisarla o anularla, conforme el procedimiento legal administrativo.
Un informe que conoció el pleno del CN estableció una serie de irregularidades en el proceso de concesionamiento de la represa, además de que los bienes del Estado sólo se pueden concesionar mediante una licitación pública, en la que presenten ofertas diferentes empresas y que gane la que ofrezca mejores condiciones al pueblo hondureño.
En el caso de la concesión otorgada por el ex ministro de Obras Públicas, Transporte y Vivienda, José Rosario Bonano, el procedimiento de concesión no se siguió, según explicaciones de la Comisión que dictaminó a favor de la derogatoria del decreto.
El decreto 293-2009 aprobado por los diputados el 13 de enero de este año fue sancionado por el presidente interino, Roberto Micheletti Baín, y mandado a publicar en el diario oficial La Gaceta el 22 del mismo mes.
Su publicación dio lugar a un escándado conocido como "El Clonazo", ya que en esa fecha aparecieron dos ediciones de La Gaceta con el mismo número, incluyendo el ejemplar donde se publicó el decreto y en el otro donde se excluye el mismo, provocando una investigación por parte del Ministerio Público.