Honduras
El ex militar golpista Hugo Chávez ha comenzado a darse cuenta de que está en un callejón sin salida. Cómo un demócrata puede negar que la masiva elección del 29 de noviembre pasado expresa la voluntad soberana del pueblo.
Ayer por primera vez el ex militar golpista ha dejado abierta la posibilidad de reconocer el gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
Esta misma semana había dicho que no lo haría jamás, aunque fuera el último país del planeta.
Pero qué lo hizo cambiar de opinión. Quizás la contundente condena de los países americanos, que vieron con muy malos ojos cómo el gobierno de Felipe Calderón se negó a invitar a Lobo a la reunión del Grupo de Río. La excusa: Honduras está suspendida de la OEA.
El propio presidente Álvaro Colom afirmó que el tema Honduras ni se abordó en Cancún, mediante acuerdo tácito, porque el Grupo de Río nada tiene que ver con la OEA.
A cambio del reconocimiento, el ex militar golpista Hugo Chávez solicita que se permita a Zelaya participar de nuevo en la política hondureña. La misma posición manejan el gobierno brasileño y el nicaragüense.
Estos gobiernos son los que están quedando solos en la cruzada contra Honduras. Si "Zelaya recupera sus derechos políticos, ingresa al Parlamento Centroamericano y vuelve a hacer vida política en su país, nosotros apoyaríamos" al nuevo mandatario, dijo el martes en la noche Chávez, en una entrevista exclusiva en México con el canal CNN, reproducida parcialmente por la prensa estatal venezolana.
Al Parlamento Centroamericano (Parlacen) se integra automáticamente el presidente saliente de cada uno de los países miembros del foro regional, al cual pertenecen Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Pero en Honduras consideran que Roberto Micheletti, ex presidente del país que sucedió a Zelaya, debe ocupar la curul.
Sobre esa posibilidad el gobierno de Porfirio Lobo Sosa aún no se pronuncia de manera clara y contundente.
Mario Canahuati, canciller de la república, declaró al respecto que "se está analizando, no hay duda de que nosotros estamos abiertos para hacer lo que corresponda; lo que no queremos es manejar la especulación, yo quiero recordar la importante que es trabajar con la agenda local y asegurarnos de que esa agenda no nos la maneje nadie".
El canciller declaró que "ahorita hay un proceso donde se está trabajando con la Comisión de la Verdad, creo que de alguna manera estamos todos a la expectativa de qué tipo de recomendaciones saldrán y dejemos que las cosas avancen para que al final los hondureños tomemos las decisiones".
Lobo quiere reconocimiento
El gobierno de Lobo ha dado señales de querer complacer en la medida de lo posible las demandas de la comunidad internacional a cambio de que reconozcan su gobierno.
Prueba de ello es que Lobo Sosa se ha empeñado en conformar un gobierno de unidad nacional y ahora impulsa los trabajos de la Comisión de la Verdad, ambas exigencias de la comunidad internacional.
Por lo visto Lobo Sosa estaría dispuesto a permitir que el tema de la participación de Zelaya en la política nacional sea debatido en el foro del Sistema de Integración Centroamericano (Sica), con el fin de obtener el reconocimiento de otros países.
Chávez señaló que respaldaría cualquier decisión que tome el Sica, que propuso celebrar una "conferencia internacional para la reconstrucción y reconciliación" de Honduras. "Estoy dispuesto a apoyar lo que el grupo decida, si es que el presidente Lobo hace un acuerdo" con el Sica, cita la AFP.
El canciller hondureño anunció que en ese sentido se está definiendo una agenda para buscar acercamiento con presidentes de la región, principalmente con Daniel Ortega.
Por su parte, el vicepresidente de Nicaragua, Jaime Morales Carazo, dijo que Porfirio Lobo no tuvo nada que ver con el "golpe de estado" de su país y por lo tanto "no tiene por qué cargar con ese muerto. Las elecciones fueron limpias, transparentes y dentro del marco constitucional", enfatizó.