Honduras
Con sesiones plenarias de trámite, vacías y sin aprobaciones relevantes ha transcurrido la actividad del Congreso Nacional desde su instalación hasta los últimos días.
El congreso sesiona los martes, miércoles y jueves, según cálculos de algunas agencias de monitoreo, cada plenario cuesta alrededor de un millón de lempiras.
Los bostezos de los diputados están a la orden del día en el hemiciclo. Las sesiones son convocadas a las dos de la tarde cuando los congresistas apenas terminan de dar su siesta, de manera que llegan con modorra a ocupar sus butacas.
Si no fuera el ruido estridente de los parlantes, los "padres de la patria" no se sacudirían el aburrimiento y el sueño durante las reuniones del pleno.
No obstante, las cámaras del circuito cerrado de televisión captan de vez en cuando a uno que otro congresista durmiendo la siesta en su curul, mientras que la gran mayoría se entretiene en tertulias.
El monitor del presidente de la mesa principal refleja que un total de 20 diputados han solicitado intervenir en la sesión para presentar mociones y proyectos. Por ratos, el salón de sesiones se asemeja a un congreso infantil en donde los nuevos diputados presentan mociones de cualquier cosa.
Una conocida dama que ahora es diputada mocionó recientemente para que el Congreso se trasladara a la aldea de Támara, sugerencia que causó mucha hilaridad entre los periodistas por la relación de la cárcel (de Támara) y el hospital neuropsiquiátrico Santa Rosita, también ubicado en ese lugar.
En general, las sesiones del Congreso se desarrollan sin sobresaltos. A diario, sin nada en la mente que valiera la pena polemizar, los diputados llegan a sus curules y se abandonan en una agenda dominada por mociones y por proyectos de archivo.
Sin embargo, la semana pasada hubo suficiente material para encender los ánimos.
Dos puntos acaloraron el debate: la derogatoria de varios decretos de ampliación de presupuestaria de contratos de obras públicas aprobados en las últimas sesiones del gobierno anterior y la eliminación de tajo de la denominada Dirección Técnica de Investigación Criminal.
En esta sesión del miércoles anterior y en la del 26 de enero, en la que se aprobó la Ley de Amnistía, es que ha habido polémica en el Legislativo, un recinto donde hasta ahora todo parase desarrollarse en un ambiente de aparente armonía.
Presidente del CN se entrevista con Funes
El presidente del Congreso Nacional, Juan Orlando Hernández, nuevo titular del Foro de Presidentes de Poderes Legislativos de Centroamérica y la Cuenca del Caribe (FOPREL), se reunió con el mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, en un primer acercamiento con miras al reconocimiento del gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
En esta reunión, que se realizó durante la visita de Hernández Alvarado a San Salvador, se dio el primer contacto directo entre el gobierno de Lobo Sosa con el de su similar del vecino país, en un esfuerzo diplomático más para volver a insertar a Honduras en el concierto de naciones.
El titular del Legislativo, en su discurso inaugural como presidente de FOPREL, destacó la importancia de trabajar unidos para hacer justicia a favor de los más desposeídos y buscar que los pueblos de la región vivan dignamente.