Honduras
El Programa Nacional de Desarrollo Rural Sostenible (Pronaders) se ha convertido en los últimos años en un atractivo botín político.
Creado el 7 de marzo de 2000, año y medio después de las embestidas del huracán Mitch, que dejó una aureola de necesidades en el campo agrícola, este programa ha sido utilizado políticamente al extremo de que ni la ley que lo regula se ha respetado al nombrarse directores que no cumplen con los requisitos.
Sus objetivos han sido promover el "desarrollo integral" de las familias hondureñas procurando disminuir los cada vez más altos niveles de extrema pobreza.
Esta institución ya parece el Parlamento Centroamericano, refugio de políticos sectarios que no encontraron cabida en otros espacios del acontecer partidista, con la diferencia de que Pronaders maneja millones de dólares donados por la comunidad internacional.
Los últimos funcionarios que han estado al frente de esta entidad, que inicialmente dependía de la Secretaría de Agricultura y Ganadería pero después logró autonomía, la han utilizado para "proyectarse políticamente" o servir a terceros.
El nombramiento de Mario Pineda al frente de esta institución técnica ha levantado suspicacias sobre los verdaderos objetivos de este nombramiento.
Y es que, aunque la ley dice que el director debe ser una persona especializada en las ciencias agrícolas, con comprobada experiencia en el campo, Pineda es doctor en Química y Farmacia y no tiene ninguna experiencia en el área de desarrollo rural sostenible.
Estos nombramientos, de carácter político, no han sido bien vistos por la comunidad internacional. La Agencia Sueca financió una investigación en la que cuestiona la politización de este ente técnico.
El artículo 32, del reglamento general de la ley de Desarrollo Rural Sostenible reza: "Además de cumplir con los principios generales establecidos en la ley de Contratación del Estado, el Director Ejecutivo deberá responder a un perfil profesional que se ajuste a las exigencias técnico-administrativas de su cargo, con formación y experiencia comprobada en el campo del desarrollo económico, social y rural a nivel de maestría, de reconocida honradez y capacidad y solvente con su respectivo colegio profesional".
El primer director de Pronaders fue el economista agrícola Efraín Díaz Arrivillaga, a quien le tocó atender las necesidades en el campo agrícola luego de que este sector fue duramente castigado por el huracán Mitch.
El presidente Ricardo Maduro nombró al primo del ex presidente Callejas, Roberto Ramón "el chino" Castillo, quien pasó sin pena ni gloria.
Zelaya designó primero a Ramón Chacón y posteriormente, premió a Roland Valenzuela, quien meses antes de su nombramiento se vio inmiscuido en un bochornoso escándalo de robo de energía, hecho detectado por técnicos de la ENEE en una mansión que construía en San Pedro Sula.
"¿Ya pagaste la luz?", le preguntó en público el 24 de marzo de 2009 el presidente Zelaya, a lo que Valenzuela, sin inmutarse, contestó: "Sí, Presidente, ya todo está aclarado".
Sigue la piñata
Mario Pineda tampoco es profesional de las ciencias agrícolas y carece "de formación y experiencia comprobada" como lo exige la ley.
Es un doctor en Farmacia que no pudo ganar una curul en el Congreso Nacional en las pasadas elecciones.
Pineda hubiera llegado al Congreso de no ser porque el diputado (de su mismo partido) Rodolfo Zelaya presentó una impugnación al TSE alegando que a Pineda sumaba más de 1,000 marcas, que solo existieron en las computadoras, en el conteo oficial.
La impugnación prosperó y Zelaya recuperó la curul como uno de los 23 diputados por Francisco Morazán.
En una carta pública dirigida al presidente Lobo Sosa por el Colegio de Profesionales en Ciencias Agrícolas de Honduras, le dice: "Deseamos en todo caso y con el respeto que usted se merece expresarle nuestra inconformidad y protesta por tal decisión, ya que va en detrimento del sector agrícola del país, y por tanto, en el retraso del mejoramiento de la producción".
"Es importante hacer de su conocimiento, que tanto la ley de creación como los reglamentos de Pronaders, Dinaders, establecen que el director de esta institución debe ser un profesional de las ciencias agrícolas", agrega la misiva.
Eugenio Zelaya, presidente del colegio agrícola, dijo: "El Presidente es libre de escoger su Gabinete, pero lógico es que debe ser alguien que conozca el tema".
Lamentable distorsión: Efraín Díaz Arrivillaga
El primer director de Pronaders, Efraín Díaz Arrivillaga, economista agrícola, lamentó la politización de la que ha sido objeto Pronaders.
Esta institución, dijo, fue diseñada "con la idea de elaborar una política de desarrollo rural integral del país que permitiera tener un enfoque integrado y sostenible de los problemas de la pobreza rural".
"Desafortunadamente, desde la administración del presidente Maduro, este programa ha sido distorsionado en sus objetivos y se ha convertido en una especie de clientelismo político".
"Eso", agregó, "ha generado para el país la pérdida de una oportunidad para enfrentar los problemas de pobreza, de manejo de los recursos naturales, de seguridad alimentaria". Pronaders maneja un presupuesto entre los 700 y mil millones de lempiras.