Honduras
Por supuestas discrepancias en la forma que se conduce la institución y el nombramiento de la rectora de la UNAH como miembro del organismo, la Iglesia Católica renunció al Consejo Nacional Anticorrupción (CNA)
La Iglesia Católica comunicó verbalmente el 25 de enero de este año que retiraba a sus representantes en el CNA, Darwin Andino y Alda Kawas, y esta semana que pasó el cardenal Óscar Andrés Rodríguez envió una carta a la organización para oficializar la determinación.
Esta nota fue enviada al coordinador del CNA, el pastor evangélico Oswaldo Canales.
La misiva expresa una "idea general de que hay descontento" de parte de los católicos por cómo se gerencia el CNA pero "no puntualiza sobre el disenso", dijo el coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción, Miguel Ángel Domínguez a RCV.
Domínguez aseguró que no tiene ninguna idea por la que esta Iglesia haya decidido separarse.
El CNA hará un análisis profundo de la dimisión de este miembro a fin de que se reincorpore, indicó.
"Seguiremos haciendo todas esas acciones que logren que la Iglesia Católica pueda tomar en consideración algunas medidas para que pueda reconsiderar su decisión", remarcó.
El Consejo Nacional Anticorrupción es una organización fundada en 2001 para generar políticas que incidan en el combate a la corrupción y está integrada por varios miembros de la sociedad civil.
Motivos
Varias razones se barajan como la causa de la renuncia de la Iglesia Católica del CNA, según fuentes.
Se maneja que la incorporación al Consejo de la rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos, en representación de las universidades, irritó a la jerarquía católica por las diferencias que últimamente han sostenido con la funcionaria.
En un acto sin precedentes de intolerancia religiosa, Castellanos prohibió que en los predios de la UNAH se realizara la tradicional misa de Miércoles de Ceniza. Castellanos también se opone a que otras "sectas" hagan actos religiosos en la máxima casa de estudios. La rectora confesó que la decisión la tomó de forma unilateral, sin consultarle a nadie.
Castellanos dijo que defiende la laicidad del Estado y advirtió que su decisión no linda con el ateísmo.
Al preguntarle a Domínguez si este altercado con la Iglesia ha tenido que ver, dijo que "yo no me atrevería a mencionar qué tipo de diferencias o qué tipo de motivos porque en la carta que manda el cardenal no menciona qué tipo de diferencias existen".
La rectora Castellanos también rechazó que ella sea la razón del retiro de la Iglesia Católica del CNA.
"Creo que los motivos son otros, que en su momento ellos deberán explicar, pero descarto de antemano que tengan que ver conmigo y con la posición de la rectoría en el tema del laicismo".
Por su lado, el canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, Carlo Magno Núñez, también negó que el impedimento de la misa que ordenó Castellanos haya motivado la salida del CNA. No obstante, a renglón seguido, cuestionó que existen "sectores de avanzada e intolerantes" que buscan "sacar a Dios de las aulas universitarias", por lo que se supone que el mensaje iba dirigido a Castellanos.
Núñez recomendó que el CNA analice el por qué de la salida de la Iglesia Católica de ese organismo, al tiempo que pidió que el Consejo sea sometido a una depuración.
Reunión
Mientras, el coordinador del Consejo, Oswaldo Canales, dijo que "no entendía" los motivos del retiro de los delegados católicos. "Al interno del Consejo no ha habido ninguna situación de percance que haya llevado a tomar esa decisión", expresó.
Canales dijo que tratará de reunirse lo más pronto posible con el cardenal Óscar Andrés Rodríguez para conocer la motivación de retirar su representación ante el CNA.
Sobre la posibilidad de que la escogencia de Julieta Castellanos como miembro del CNA haya generado el malestar de la Iglesia Católica, dijo que no se atrevía a especular sobre ese tema. Otras fuentes comentaron a EL HERALDO que al interior del CNA hay algunas discrepancias porque se ordenó la compra de carros de lujo para uso de las autoridades.
De igual manera habrían diferencias entre algunos miembros del CNA que quieren aprobar la compra de un edificio valorado en 11 millones para sede de la entidad y otros que se oponen a la adquisición.