Honduras
En el informe emitido por el Departamento de Estado sobre derechos humanos, el gobierno de Barack Obama criticó las violaciones de derechos humanos en Honduras antes y después de los sucesos del 28 de junio del año anterior.
En esa fecha fue derrocado el ex presidente Manuel Zelaya y su cargo lo ocupó el que era presidente del Congreso de ese tiempo, Roberto Micheletti.
El informe hace mención a que durante todo 2009, en el que ambos gobernaron el país, hubo violaciones a los derechos humanos.
Entre esos abusos hay denuncias de asesinatos a manos de policías, agentes gubernamentales y antiguos policías.
También se destaca que hubo violencia desmedida contra detenidos en los actos del 28 de junio y, posteriormente, corrupción e impunidad de las fuerzas de seguridad y politización del sistema judicial.
Libertad de prensa
Según EE UU, hubo además una erosión de la libertad de prensa, en especial en los días posteriores al derrocamiento de Zelaya, pues el gobierno de Micheletti "utilizó decretos y otras medidas para restringir la libertad de expresión".
también se señalan algunas prácticas que hicieron Zelaya y Micheletti para controlar la prensa.Se afirma que "antes del golpe de junio, el gobierno dio sustanciales cantidades de dinero a algunos miembros de la prensa que cubrieron sus historias en la manera solicitada.
El régimen de facto al parecer continuó esta práctica".
Se destaca además un "uso desproporcionado de la fuerza" por parte de la policía contra manifestantes en todo el país.
Advierten que "el golpe no fue sangriento", pero eventos subsecuentes resultaron en pérdidas de vidas. Aunque no se menciona cuáles son esos eventos, el mundo fue informado sobre los constantes llamados a violencia e insurrección que hacía Manuel Zelaya.
"Patria, restitución o muerte" dijo Zelaya desde la embajada de Brasil. Horas después la violencia estalló en la capital. Los zelayistas se vieron envueltos en bochornosos actos de vandalismo, por lo que fue necesaria la intervención policial.